Elías Báez salió al paso este fin de semana con una respuesta directa y cargada de argumentos históricos ante las declaraciones de Guido Gómez Mazara, quien calificó de “falta de respeto” la idea de designar un candidato presidencial por consenso. El cruce entre ambos líderes no es un episodio aislado: anticipa uno de los debates más profundos que tendrá que librar la oposición dominicana de cara al próximo ciclo electoral.
Lo que Gómez Mazara rechazó y por qué encendió el debate
Durante su intervención, Gómez Mazara defendió que la democracia se expresa únicamente a través de la participación y la competencia interna, descartando de plano cualquier acuerdo entre sectores políticos para designar un candidato sin pasar por las urnas. Para él, los consensos cerrados entre cúpulas representan una traición al espíritu democrático y una exclusión directa de la militancia.
La postura no es nueva en el escenario político dominicano, pero el momento en que se lanza sí tiene peso: con el proceso electoral todavía en su fase de definición, cada declaración sobre métodos de selección de candidatos se convierte en una señal de posicionamiento. Gómez Mazara, al rechazar el consenso con tanta contundencia, marcó una línea que obligó a sus interlocutores a responder.
Elías Báez defiende el consenso como expresión democrática
Elías Báez no tardó en replicar con una argumentación que combina pragmatismo político e historia patria. “Falso: en política se hace lo que conviene y eso también es democracia. La mayoría también decide levantando la mano, no solo en urnas”, afirmó, dejando claro que el consenso no es un atajo antidemocrático, sino una forma legítima de construcción de mayorías.
Para reforzar su punto, Báez recurrió a un ejemplo que difícilmente puede ser rebatido en el contexto dominicano: los Padres de la Patria. “Las independencias se logran cuando dos o tres, como los Padres de la Patria, se ponen de acuerdo para hacerlo”, señaló, apuntando a que los grandes hitos de la historia nacional no nacieron de elecciones abiertas, sino de acuerdos entre líderes con visión compartida.
El argumento de Elías Báez tiene una lógica interna que va más allá de la coyuntura: si la democracia se reduce exclusivamente al voto en urnas, se excluyen formas de representación y decisión colectiva que han sido históricamente válidas. La mano levantada en una asamblea, el acuerdo entre fuerzas políticas con respaldo popular o la designación por consenso de una figura que aglutine voluntades son, desde esta perspectiva, expresiones igualmente legítimas del principio mayoritario.
Un choque que revela las fracturas del campo opositor
Más allá del intercambio de argumentos, el debate entre Báez y Gómez Mazara expone una tensión estructural dentro del espacio político opositor: la disputa entre quienes apuestan por procesos abiertos y competitivos para definir candidaturas, y quienes consideran que los acuerdos entre actores con peso real son la vía más eficiente para construir una alternativa viable al partido gobernante.
Ninguna de las dos posiciones es intrínsecamente antidemocrática, pero su coexistencia dentro de un mismo campo político genera fricciones que, si no se gestionan con inteligencia, pueden convertirse en el principal obstáculo para articular una candidatura competitiva. La historia electoral dominicana ofrece ejemplos en ambas direcciones: procesos internos que fortalecieron a los partidos y consensos que permitieron victorias que de otro modo habrían sido imposibles.
- Gómez Mazara defiende la competencia interna como único método democrático válido.
- Báez sostiene que los acuerdos entre sectores también expresan la voluntad de la mayoría.
- Ambos coinciden en que el debate sobre métodos de selección es urgente e inevitable.
- El cruce anticipa las tensiones que marcarán la definición de candidaturas opositoras.
Lo que queda claro tras este episodio es que Elías Báez no está dispuesto a ceder el terreno conceptual sin pelea. Al anclar su defensa del consenso en la historia de la independencia dominicana y en una lectura amplia de la democracia, elevó el nivel del debate y obligó a sus adversarios a responder con argumentos, no solo con descalificaciones. El proceso electoral que se avecina tendrá en esta discusión uno de sus ejes más reveladores. Más información sobre el sistema político dominicano puede consultarse en el portal de la Junta Central Electoral.

