Un detalle inédito sacudió este martes el proceso judicial que mantiene en el ojo público a Gabriel “Gaby” Martínez Santana y al expelotero de Grandes Ligas Edwin Encarnación: el padre del primero confirmó que un vehículo vinculado al caso presenta cinco impactos de bala, una revelación que llega mientras las autoridades aún guardan silencio sobre las circunstancias exactas de los hechos.
Lo que reveló el padre de Gaby Martínez a las puertas de la Fiscalía
Enrique Martínez, padre de Gaby Martínez, habló brevemente con la prensa a su salida de la Procuraduría Fiscal del Distrito Judicial de La Romana, adonde acompañó a su hijo para comparecer ante el Ministerio Público. Sus palabras fueron escuetas pero contundentes: “Que yo sepa, nada más sé que hay un vehículo que tiene cinco tiros, más nada”. Con esa frase, el exsenador confirmó uno de los pocos datos concretos que han trascendido en un caso envuelto en hermetismo oficial.
Enrique Martínez fue cuidadoso al delimitar su conocimiento del proceso. Subrayó que son los abogados quienes manejan la información relevante y que él, como padre, acompañó a su hijo sin tener acceso a los detalles jurídicos. Cuando los periodistas le preguntaron sobre el comunicado que Gaby Martínez había emitido previamente —en el que rechazó cualquier responsabilidad en los hechos imputados—, el padre respondió con una frase que cerró el tema: “El comunicado habla por sí”.
También fue interrogado sobre rumores que circulaban respecto a una posible persona herida de bala. Enrique Martínez afirmó no tener conocimiento de que alguien hubiera resultado lesionado, lo que añade otra capa de incertidumbre a un expediente que las autoridades no han detallado públicamente.
Gaby Martínez y Edwin Encarnación ante la Fiscalía de La Romana el mismo día
La jornada en la Procuraduría Fiscal de La Romana estuvo marcada por la presencia simultánea —aunque por separado— de los dos nombres centrales del caso. Gaby Martínez se presentó acompañado de su padre, mientras que Edwin Encarnación llegó junto a su abogado. El exjugador de Grandes Ligas no ofreció declaraciones a la prensa y abandonó el lugar sin comentar nada sobre el proceso, una actitud que contrasta con la expectativa mediática que rodea su nombre.
Hasta el momento, las autoridades no han especificado públicamente qué ocurrió, dónde se produjeron los hechos ni si hubo personas heridas. Lo que sí es un hecho verificado es que existe una querella presentada contra Gaby Martínez, que ambos implicados comparecieron ante la Fiscalía y que un vehículo relacionado con el caso registra cinco impactos de bala, según confirmó el propio padre del imputado.
- Gaby Martínez compareció ante la Procuraduría Fiscal de La Romana acompañado de su padre, Enrique Martínez.
- Edwin Encarnación se presentó el mismo día junto a su abogado, sin ofrecer declaraciones.
- El vehículo vinculado al caso presenta cinco impactos de bala, según confirmó Enrique Martínez.
- Gaby Martínez emitió un comunicado previo rechazando responsabilidad en los hechos imputados.
- Las autoridades no han revelado oficialmente las circunstancias ni si hubo personas heridas.
El contexto que nadie puede ignorar detrás del caso
El proceso judicial se desarrolla en un momento de alta exposición pública para Edwin Encarnación, días después de que él y la comunicadora Karen Yapoort anunciaran su divorcio. Ese contexto personal, sumado a la naturaleza del caso —una querella con un vehículo baleado como evidencia central—, ha convertido la investigación en uno de los temas más seguidos en los últimos días en República Dominicana.
Por ahora, el expediente sigue bajo investigación y la Fiscalía de La Romana no ha emitido un comunicado oficial que aclare los hechos. Mientras tanto, Gaby Martínez mantiene su postura de inocencia a través de su comunicado, y su padre ha dejado claro que la defensa está en manos de los abogados. Lo que sí permanece como dato inamovible en este caso es la existencia de ese vehículo con cinco impactos de bala, una evidencia que, tarde o temprano, deberá ser explicada ante la justicia.

