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Familias víctimas discoteca Jet Set exigen justicia

Familias víctimas discoteca Jet Set exigen justicia

El dolor no ha cedido. Meses después del colapso que mató a 236 personas en la discoteca Jet Set de Santo Domingo, las familias de las víctimas volvieron a alzar la voz durante una nueva audiencia del juicio de fondo celebrada el pasado viernes, reclamando una justicia que, según ellos, aún no refleja la magnitud de lo ocurrido.

La discoteca Jet Set y una noche que destruyó vidas

La tragedia se desató el 8 de abril de 2025, cuando el techo de la discoteca Jet Set colapsó mientras cientos de personas disfrutaban de una presentación del merenguero Rubby Pérez, quien también perdió la vida en el accidente. El saldo fue devastador: 236 fallecidos y más de 180 heridos. Entre las víctimas figuraron figuras conocidas como el exlanzador de Grandes Ligas Odalis Pérez, el diseñador Martín Polanco y un hijo del exministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella.

José María Llorente fue uno de los sobrevivientes que aquella noche tuvo que retirar a su esposa entre los escombros. Ella no sobrevivió. En declaraciones a la agencia EFE, Llorente describió con crudeza lo que significó esa pérdida: “Es una gran parte de mi vida que se ve tronchada por esta tragedia”. Su testimonio resume el de decenas de familias que hoy siguen el proceso judicial con una mezcla de esperanza y desconfianza.

Lo que revela el juicio: peritos, cargos y una brecha de justicia

El juicio de fondo arrancó el 28 de agosto con los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del local, sentados en el banquillo. El Ministerio Público los acusa de homicidio involuntario y lesiones involuntarias, delitos que en el ordenamiento jurídico dominicano conllevan una pena máxima de apenas dos años de prisión. Para las familias, esa calificación es una afrenta.

Llorente, portavoz del Movimiento Justicia Jet Set, exige que los hechos sean reencuadrados como homicidio voluntario, lo que implicaría penas de entre 20 y 30 años. El argumento central del movimiento es que los propietarios conocían o debían conocer el estado estructural del inmueble, y que su negligencia fue tan grave que no puede tratarse como un simple accidente. «Un gran número de las familias sienten un profundo dolor por la actitud de los propietarios, quienes parecen actuar como si fueran ajenos a la tragedia», señaló.

Durante la última audiencia, tres peritos ratificaron ante el tribunal que el colapso del techo fue provocado por una sobrecarga estructural, originada en diversas instalaciones adicionales que superaron la capacidad de carga del local. Este dictamen técnico es clave para la estrategia de las familias, que buscan demostrar que el riesgo era previsible y que no se tomaron medidas para evitarlo.

Por qué la condena importa más allá del caso

Más allá del dolor individual, Llorente y el Movimiento Justicia Jet Set plantean una lectura más amplia: lo que se juzga no es solo la responsabilidad de los Espaillat, sino la capacidad del sistema judicial dominicano para responder con proporcionalidad ante tragedias de esta magnitud. Una condena menor, advierten, enviaría un mensaje equivocado sobre el valor de la vida humana y la impunidad de quienes gestionan espacios públicos sin cumplir las normas de seguridad.

  • 236 personas fallecidas en el colapso del 8 de abril de 2025
  • Más de 180 heridos registrados tras la tragedia
  • Los propietarios enfrentan cargos de homicidio involuntario, con pena máxima de 2 años
  • El Movimiento Justicia Jet Set exige reencuadre como homicidio voluntario: entre 20 y 30 años
  • Tres peritos confirmaron sobrecarga estructural como causa del colapso

El proceso judicial continúa su curso con audiencias periódicas. Las familias de las víctimas de la discoteca Jet Set han dejado claro que no abandonarán su reclamo hasta que el fallo refleje, en su criterio, la verdadera dimensión de lo que se perdió aquella noche de abril.

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