El equipo político de Guido Gómez Mazara salió al paso este miércoles con un comunicado oficial para desmentir cualquier vínculo de respaldo hacia alguna de las candidaturas que compiten por la nominación presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de cara a las elecciones de mayo de 2028. La aclaración, emitida por la dirección ejecutiva de su organización política, busca despejar rumores que circulaban en los círculos internos del oficialismo dominicano.
Lo que revela el comunicado de Guido Gómez Mazara
Según el texto difundido, el foco del equipo de Gómez Mazara no está puesto en ningún precandidato en particular, sino en el cumplimiento de compromisos políticos previos. Los dirigentes señalaron que su prioridad es honrar los acuerdos de Jarabacoa y respetar los plazos establecidos en ese marco, al tiempo que reafirman su respaldo a la gestión del presidente Luis Abinader en el ámbito nacional. La postura, en apariencia neutral, tiene sin embargo una carga política clara: distanciarse de cualquier facción interna antes de que el proceso de selección tome forma definitiva.
El comunicado también subraya que el equipo de trabajo mantiene una posición institucional frente al proceso que se avecina, evitando comprometerse con nombres o alianzas que puedan condicionar su margen de maniobra en los meses siguientes. En el PRM, donde las tensiones internas por la sucesión ya empiezan a aflorar, este tipo de declaraciones tienen un peso específico que va más allá de lo declarativo.
La exigencia que sacude el debate interno del PRM
Más allá del desmenti, el punto que genera mayor atención política es la demanda que el equipo de Guido Gómez Mazara reitera con firmeza: que el proceso convencional del partido se realice mediante voto personal, libre, directo y secreto. Esta exigencia no es nueva, pero su reiteración en este momento específico adquiere un significado estratégico. Al plantearla públicamente, la organización de Gómez Mazara presiona para que las reglas del juego queden definidas antes de que los actores con mayor peso institucional puedan inclinar la balanza a su favor.
La demanda apunta directamente a garantizar la participación de todos los militantes del PRM, tanto dentro del país como en el exterior. Este último punto —la inclusión de la diáspora— ha sido históricamente un factor de disputa en los procesos internos de los partidos dominicanos, donde el voto en el extranjero puede resultar determinante en contiendas reñidas.
- Respeto a los acuerdos de Jarabacoa y sus plazos.
- Respaldo a la gestión del presidente Luis Abinader.
- Exigencia de voto personal, libre, directo y secreto.
- Participación de militantes en el país y en el extranjero.
- Transparencia conforme a la legislación vigente y los estatutos del PRM.
El equipo político también enfatizó que las futuras elecciones internas deben ajustarse a lo estipulado en la legislación electoral vigente y en los propios estatutos del partido. Esta apelación al marco normativo funciona como un escudo: si el proceso se desvía de esas reglas, la organización de Guido Gómez Mazara tendrá argumentos formales para cuestionarlo. En el contexto del Partido Revolucionario Moderno, donde la competencia interna promete ser intensa, establecer esas líneas rojas desde ahora es una jugada política tan relevante como cualquier declaración de candidatura.

