En apenas seis días, 42 prófugos se entregan a la Policía Nacional de la República Dominicana, en un periodo que abarcó del 1 al 6 de octubre de 2026. Entre los capturados figuran nombres que habían acaparado la atención pública por casos de alto perfil: Bryan Ernesto Prensa, conocido como “Droga”, y Carlos Manuel Martínez Flores, alias “El Pachá”. Las entregas no fueron casuales: respondieron a una presión sostenida de operativos institucionales que llevan semanas acorralando a individuos con órdenes de arresto pendientes.
Lo que revelan los seis días de octubre
Las 42 entregas registradas en los primeros días de octubre representan el 21.5% del total acumulado desde el 17 de agosto, cuando la Policía Nacional intensificó sus operaciones de localización. En ese lapso más amplio, que se extiende hasta el 6 de octubre, se contabilizaron 195 entregas en total, con septiembre como el mes de mayor actividad: 122 casos, equivalentes al 62.6% del acumulado.
La distribución por tipo de delito durante los primeros seis días de octubre muestra un panorama que va más allá de los crímenes violentos. Los delitos contra la propiedad encabezaron la lista con 15 entregas, seguidos por agresiones físicas con 12 casos y homicidios con cinco. El desglose completo incluye:
- 15 entregas por delitos contra la propiedad
- 12 por agresiones físicas
- 5 por homicidios
- 3 por heridas con arma blanca
- 2 por violencia intrafamiliar
- 1 por heridas con arma de fuego
- 1 por abuso sexual
- 1 por amenazas
- 1 por abuso de confianza
Estos números confirman que la presión institucional no se limita a perseguir a los más buscados, sino que abarca un espectro amplio de conductas delictivas que afectan directamente a las comunidades.
Los rostros detrás de las entregas más resonantes
El caso que más atención generó fue el de Bryan Ernesto Prensa, “Droga”, señalado como el presunto autor de un asalto grabado en video en el sector Villa María. La circulación de ese material en redes sociales había convertido su captura en una demanda pública, y su entrega cerró un ciclo de exposición mediática que pocas veces termina tan rápido.
En San Francisco de Macorís se entregaron dos de los nombres más buscados del periodo: Wilson Rodríguez, alias “El Dotorsito”, y Carlos Manuel Martínez Flores, “El Pachá”. Ambos casos estaban vinculados a investigaciones activas en esa provincia del Cibao. Por su parte, Levinthon Manuel Tavera Rodríguez, alias “Repo”, también formó parte del grupo de entregados durante ese periodo.
Dos entregas adicionales tuvieron un impacto particular por los casos a los que estaban asociadas. Alan Moreno de Jesús se presentó en Monte Plata, vinculado al asalto del pelotero Félix Amparo, un hecho que había generado indignación por la notoriedad de la víctima. Y Maikol Jhoan Frías Santana, apodado “La Piry”, se entregó en Villa Altagracia en relación con el caso conocido como “Rafelito”.
El patrón que explica por qué los prófugos se entregan
Desde el 17 de agosto, la Policía Nacional ha mantenido una cadencia de operativos orientados a localizar a personas con órdenes de arresto pendientes y ponerlas a disposición del Ministerio Público. El resultado acumulado —195 entregas en menos de dos meses— sugiere que la estrategia combina presión operativa con canales que facilitan la rendición voluntaria, reduciendo el riesgo de confrontaciones.
El dato más significativo del periodo ampliado es la distribución por tipo de delito: los delitos contra la propiedad lideran con 58 entregas, seguidos por homicidios con 49 casos y lesiones por armas de fuego con 28. Que los crímenes contra la propiedad superen a los homicidios en el conteo total indica que los operativos no están diseñados exclusivamente para los casos más graves, sino para desmantelar de forma sistemática la impunidad en todos sus niveles. En ese contexto, cada vez que prófugos se entregan —sean figuras conocidas o no— el mensaje institucional se refuerza: las órdenes de arresto no prescriben por el paso del tiempo.

