La República Dominicana ha logrado uno de los avances más significativos de su historia agrícola reciente: reducir casi dos tercios la desventaja histórica en costos de producción de arroz frente a Estados Unidos. Así lo confirma un informe publicado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), una conclusión que adquiere peso especial precisamente porque proviene de la agencia federal del país con el que RD compite en el marco del acuerdo comercial DR-CAFTA.
Lo que revela el informe del USDA sobre la producción de arroz en RD
El documento, titulado “Avances estructurales y creciente competitividad de la industria arrocera de la República Dominicana: una comparación de dos décadas con Estados Unidos”, traza una evolución que pocos habrían anticipado hace veinte años. En 2007, producir una tonelada métrica de arroz en República Dominicana costaba US$470, frente a los US$220 que costaba en Estados Unidos, una diferencia del 113%. Para 2024, esa ecuación ha cambiado radicalmente: el costo dominicano se estima en US$459 por tonelada, mientras que el estadounidense ha escalado hasta US$344, dejando la brecha en apenas un 34%.
El USDA atribuye esta transformación a un conjunto de factores que actuaron de forma simultánea: mejoras en los rendimientos agrícolas, mayor eficiencia en los procesos productivos, avances en el manejo de cultivos, expansión de los sistemas de riego e incorporación de nuevas tecnologías al campo dominicano. No se trata de un salto puntual, sino de una reconfiguración estructural sostenida durante dos décadas.
La ventaja que nadie esperaba: costos por hectárea
Uno de los hallazgos más llamativos del informe es que, al medir los costos por hectárea, República Dominicana supera a Estados Unidos. Producir una hectárea de arroz en territorio estadounidense cuesta aproximadamente US$3,235, mientras que en RD el costo desciende a US$2,647, una diferencia favorable de US$588 por hectárea.
Esta ventaja responde, en parte, a los modelos productivos distintos que emplean ambos países. La agricultura estadounidense es altamente mecanizada e intensiva en capital, lo que eleva sus costos fijos. La producción dominicana, en cambio, se apoya en explotaciones de menor escala, con una proporción más alta de mano de obra y sistemas públicos de riego que reducen la inversión privada por unidad de superficie. Lejos de ser una debilidad estructural, este modelo ha demostrado ser competitivo en el contexto actual.
Precios al consumidor: de una brecha del 75% a solo el 9%
El impacto de esta evolución también se siente en los mercados minoristas. En 2007, el arroz nacional era un 75% más caro que el importado desde Estados Unidos. Para 2025, esa diferencia se ha reducido a tan solo un 9%, un cambio que transforma por completo el argumento de quienes históricamente defendían la apertura irrestricta de importaciones como solución al precio del arroz.
El USDA realizó entrevistas directas a importadores dominicanos para entender esta dinámica. Las conclusiones son reveladoras: los costos de transporte y otros gastos logísticos incrementan alrededor del 48% el precio del arroz importado sobre su valor FOB, lo que erosiona buena parte de la ventaja de precio que el producto estadounidense podría tener en origen. En otras palabras, la competitividad del arroz dominicano no solo ha mejorado en la finca, sino también frente al consumidor final.
El desafío pendiente: la brecha en rendimiento por hectárea
El informe no elude las asignaturas pendientes. En términos de rendimiento por hectárea, la distancia entre ambos países sigue siendo considerable: en 2024, República Dominicana alcanzó una media de 5.28 toneladas métricas por hectárea, frente a las 9.42 toneladas que registra Estados Unidos. La diferencia se explica principalmente por el uso generalizado de semillas híbridas y los mayores niveles de mecanización del agro estadounidense.
Sin embargo, el propio Departamento de Agricultura de Estados Unidos reconoce que los rendimientos dominicanos han mejorado de forma sostenida, impulsados por la expansión de la cobertura de riego y la adopción de mejores prácticas agrícolas. El USDA estima que, si esta tendencia se mantiene, la producción de arroz en las regiones modernizadas del país podrá seguir acortando esa distancia en los próximos años.
- Reducción de la brecha de costos por tonelada: del 113% en 2007 al 34% en 2024.
- Costo por hectárea en RD: US$2,647 frente a US$3,235 en EE.UU.
- Diferencia de precio al consumidor: del 75% en 2007 al 9% en 2025.
- Rendimiento por hectárea en RD: 5.28 t/ha frente a 9.42 t/ha en EE.UU.
- Incremento logístico sobre el precio FOB del arroz importado: aproximadamente 48%.
En conjunto, el documento del USDA dibuja un sector arrocero dominicano que ha recorrido un camino largo y verificable hacia la competitividad. Las cifras ya no son solo un argumento político interno: son el reconocimiento formal de la principal potencia agrícola del mundo de que la producción de arroz en República Dominicana ha cambiado de categoría.

