La Nave Digital

Decir, arder, aclarar: el método del PRM

Decir, arder, aclarar: el método del PRM
Por: Pedro Morales – Consultor en IA, automatizaciones y marketing digital con experiencia en gestión de crisis, director ejecutivo del grupo de medios La Nave Digital, fundador del periódico digital Liderazgo Noticioso y de la agencia de automatizaciones IA Liderazgo Digital MS.

¿Cuántas aclaraciones más necesita un partido para entender que su problema no es lo que dice, sino que nadie decide quién lo dice?

En una misma semana, dos figuras del PRM salieron a los medios, encendieron un incendio y volvieron días después a explicar que no quisieron decir lo que dijeron. No es mala suerte. Ellos, los mas recientes pero ni son los primeros ni serán los últimos. Es un método. Y llevan años haciéndolo igual.

El cónsul que tenía razón y la perdió

Jesús “Chú” Vásquez, cónsul general en Nueva York, dijo en radio que David Collado “no es un dirigente del partido PRM” y que “no ha hecho vida política” en sus filas. En otra entrevista ya estaba aclarando: “Yo no estoy diciendo que él no es del PRM”.

Yo mismo lo he sostenido por mucho tiempo:

Buena parte de las bases perremeístas ve a Collado como un externo. No por su currículo, sino por su accionar. Están los amagos de aspirar sin importar las siglas, la distancia de la vida partidaria y un respaldo a Abinader en 2020 que apareció apenas tres días antes de las elecciones. Esa percepción existe, y cualquier estratega serio la tendría en su mapa.

Pero en comunicación política una verdad no se mide solo por ser cierta. Se mide por quién la dice, cuándo y con qué propósito.

Quién la dijo: un funcionario del gobierno que, en la misma entrevista, reiteró su apoyo a Carolina Mejía. Lo que pudo leerse como una percepción de las bases quedó convertido en un ataque de campaña.

Cuándo la dijo: con una encuesta de ACD Media manipulada o no, cierta o no, pero circulando en ese momento que le da a Collado el 49.9 % entre los propios militantes del PRM, frente al 24.6 % de Carolina. ¿Con qué estrategia se le cuestiona la militancia a quien la militancia prefiere?

Cómo la dijo: sin línea, sin vocero y sin escenario. Y con un detalle que ningún asesor habría dejado pasar. Al propio Vásquez le tocó, por designación de Abinader, manejar el tema de la candidatura de Collado a la alcaldía en 2016.

El resultado fue que Collado pasó de “externo” a “atacado” sin abrir la boca.

Una verdad mal administrada termina trabajando para el adversario. Hoy el equipo de estrategia de David Collado respondió rápido, llenaron la redes de su curriculum en el PRM, obviando lógicamente los datos y acciones por los que la percepción es de un externo entre las bases del PRM.

Todos hablan, nadie decide

Lo que vino después es todavía más revelador. Respondió Yayo Sanz Lovatón, ministro de Industria y Comercio. Respondió Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados, en rueda de prensa, pidiendo moderación y evocando la división del viejo PRD. Y todo eso mientras el presidente Abinader pedía a los aspirantes evitar los ataques entre compañeros.

Un cónsul ataca, un ministro defiende, el presidente de la Cámara corrige y el presidente de la República pide calma. Eso no es un debate interno. Es un partido sin vocería.

Hasta el llamado a la calma se hizo frente a las cámaras, alimentando el titular que se quería apagar.

En esa misma semana, Tony Peña Guaba, también aspirante presidencial, recomendó en un programa de radio a quienes se quejan del precio de los combustibles que cambien sus vehículos por eléctricos: “¡Cámbienlos!”. De paso explicó por qué los combustibles no bajan, como si fuera vocero económico de un gobierno que nunca planteó esa salida como política pública. Las redes lo llamaron burla. Días después llegó el video aclaratorio: lo habían sacado de contexto.

Y los datos tampoco resistían una revisión. Habló de una ley holandesa que obligaría a que todos los vehículos sean eléctricos. Lo que Países Bajos ha planteado es que los autos nuevos que se matriculen sean de cero emisiones hacia 2030; ninguna ley obliga hoy a cambiar los que ya circulan. Habló de un 97 % de vehículos eléctricos en Noruega y Dinamarca. En Noruega, esa cifra corresponde a las ventas de autos nuevos; en las calles, los eléctricos son apenas un tercio del parque. En Dinamarca, poco más de uno de cada cinco.

No es un detalle técnico. Es la diferencia entre una política pública y una frase de radio.

Noruega no llegó ahí diciéndole a su gente “¡cámbienlos!”. Llegó con años de política fiscal deliberada: exención de IVA en la compra, un impuesto de matriculación que castiga las emisiones y descuentos en peajes. Dinamarca hizo lo propio, cobrándoles a los eléctricos apenas una fracción del impuesto de matriculación. Aun así, la meta noruega de que todo auto nuevo fuera eléctrico en 2025 fue un objetivo de política pública, nunca una prohibición de circular con gasolina. Y hoy, con la meta prácticamente cumplida, Noruega ya empezó a recortar esos beneficios.

Un aspirante presidencial que receta como solución inmediata lo que a los países modelo les tomó años de incentivos fiscales no está proponiendo. Está improvisando. Y cuando la improvisación sale con cifras equivocadas, el problema deja de ser de comunicación y pasa a ser de credibilidad.

Un asesor habría hecho una sola pregunta antes de esa entrevista: ¿esto es política de gobierno o es una ocurrencia? Porque cuando un aspirante del partido oficial habla, la gente no escucha a Tony Peña Guaba. Escucha al gobierno.

Decir, arder, aclarar. Dos dirigentes del mismo partido, el mismo guión en menos de una semana.

La rectificación como marca

Nada de esto nació en esta precampaña. En octubre de 2020, con menos de dos meses en el poder, el gobierno retiró todos los nuevos impuestos del presupuesto que acababa de enviar al Congreso. En octubre de 2024, la Ley de Modernización Fiscal duró apenas diez días depositada antes de ser retirada. En ambos casos el discurso fue el mismo: un gobierno que escucha y rectifica.

Retirar fue sensato, y nadie lo discute. El problema es haber llegado al punto de tener que retirar.

Rectificar una vez es humildad. Rectificar como sistema es improvisación.

El PRM convirtió el recule en virtud de marca, y esa cultura bajó por toda la estructura. Pasó de la Presidencia a los ministros, de los ministros a los aspirantes y de los aspirantes a cualquier dirigente con un micrófono cerca.

Y aquí conviene desmontar una confusión que se ha vuelto costumbre. Hoy cualquier aspirante tiene drones, reels con edición de cine, fotografía profesional y un equipo de redes publicando a diario. Lo digo desde adentro, porque produzco contenido todos los días: todo eso es vitrina. Y la vitrina no es la estrategia. La asesoría política ocurre antes de que se encienda la cámara. Decide quién habla y quién calla, qué tema se toca y cuál se deja morir, en qué momento se responde y cuándo el silencio rinde más que cualquier declaración. Un video espectacular no corrige una frase dicha a destiempo; la multiplica.

La cámara amplifica, no piensa.

Por eso un partido puede tener la mejor producción del país y, al mismo tiempo, la peor comunicación. Lo primero se compra. Lo segundo se construye.

Un equipo profesional hace exactamente lo contrario. Define voceros por tema. Prueba los mensajes antes de soltarlos. Decide qué batalla se da en público y cuál se resuelve puertas adentro. Y en una competencia interna establece una regla elemental: al compañero no se le discute la identidad, se le compite en propuesta.

Porque lo que hoy un perremeísta dice de otro perremeísta, mañana la oposición lo repetirá contra el candidato.

Las preguntas que nadie hizo en el cuarto de guerra

¿Puede un partido exigirle disciplina a sus aspirantes cuando su propia cúpula se acostumbró a anunciar primero y explicar después? ¿Cuántas aclaraciones caben antes de que el elector deje de escuchar la primera versión y empiece a esperar la segunda? ¿Y cuando llegue 2028, quién va a gestionar la comunicación de un candidato, si en la precampaña nadie ha podido gestionar ni siquiera a un cónsul?

La Nave Digital
administrator

    Related Articles

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *