La seguridad dominicana ha atravesado momentos de mayor riesgo que el actual, a pesar del agravamiento de la violencia en Haití y el reciente secuestro de cuatro soldados salvadoreños. Así lo afirmó el presidente Luis Abinader durante su comparecencia en La Semanal con la Prensa, donde defendió que la República Dominicana está hoy mejor preparada para enfrentar los desafíos que emanan de la crisis al otro lado de la frontera.
Lo que revela la postura de Abinader sobre la crisis haitiana
El mandatario explicó que existen factores concretos que mitigan las amenazas actuales. El primero es la presencia de fuerzas internacionales en territorio haitiano. El segundo, el fortalecimiento sostenido de las Fuerzas Armadas dominicanas en equipamiento, personal, entrenamiento, tecnología e inteligencia. “¿Por qué decimos que no es el momento de mayor inseguridad para nosotros?”, preguntó Abinader, al justificar la evaluación oficial del escenario fronterizo.
El presidente recordó que en crisis anteriores, la Policía Nacional haitiana se enfrentó prácticamente sola a bandas armadas que amenazaban con tomar el control de sectores de Puerto Príncipe. Esa soledad institucional, señaló, representaba un riesgo mucho mayor para la estabilidad regional que el contexto actual, donde opera una misión internacional de respaldo.
La diplomacia dominicana que anticipó la crisis
Abinader trazó una línea directa entre la política exterior dominicana y los mecanismos internacionales que hoy contienen parte de la violencia en Haití. Desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021, el Gobierno dominicano activó una agenda diplomática orientada a visibilizar el deterioro de la seguridad haitiana ante la comunidad internacional.
Los hitos de esa gestión incluyen:
- En septiembre de 2021, durante una reunión en la ONU, Abinader advirtió sobre la “somalización de Haití”, en referencia al control territorial ejercido por grupos criminales.
- En junio de 2022, se discutió con el secretario general de la ONU la necesidad de desplegar una fuerza internacional para combatir las pandillas.
- Esos esfuerzos culminaron en el despliegue de una misión liderada inicialmente por Kenia y en la creación de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por la ONU.
La relevancia de esa misión quedó en evidencia tras el secuestro de cuatro soldados salvadoreños la semana pasada, hecho que motivó una reunión de análisis sobre las implicaciones de la crisis haitiana para la seguridad dominicana.
El dato que refuerza la capacidad fronteriza dominicana
Más allá de la diplomacia, Abinader subrayó que las capacidades operativas en la frontera se han multiplicado en los últimos años. Entre los avances mencionados figuran la incorporación de drones, recursos aéreos y navales, así como el fortalecimiento de los mecanismos de inteligencia que permiten anticipar amenazas a la soberanía nacional.
El presidente reconoció que parte de esa información permanece bajo reserva por razones de seguridad, pero insistió en que la inestabilidad en Haití no ha cruzado la frontera dominicana. Afirmó, además, que el Gobierno mantiene medidas preventivas activas para evitar que las actividades de las bandas armadas se conviertan en una amenaza directa para el país.
Abinader cerró su intervención reafirmando que la defensa de la soberanía, la paz y la seguridad dominicana constituye una de las responsabilidades centrales de su gestión, y que las autoridades han actuado con planificación ante cada fase del deterioro en el país vecino.

