El abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella ha realizado una solicitud a Donald Trump Jr. a través de su cuenta en X, en respuesta a una publicación del hijo del expresidente Donald Trump, en la que cuestiona los gobiernos de izquierda en la región.
En el comentario de Trump Jr., se afirmaba que “es casi como si en todos estos países estuvieran yendo hacia la izquierda porque USAID se estaba asegurando de que eso sucediera”. Ante esto, De la Espriella elogió al expresidente Trump y manifestó su aspiración de derrotar a Iván Cepeda en las próximas elecciones, pero a la vez solicitó la intervención del presidente de Estados Unidos para “poner en su lugar” a Gustavo Petro, con el fin de “garantizar unas elecciones limpias”.
El candidato presidencial indicó: “El regreso del presidente @donaldtrump, un verdadero outsider, nos está devolviendo al camino correcto. Se ha revelado cómo USAID y el populismo despertado impulsaron el giro hacia la izquierda en países como Colombia. Los patriotas han despertado: en unas elecciones limpias y justas, aplastaré en las urnas a Iván Cepeda, el títere de Petro. Para garantizar una carrera justa, es urgente que la administración de su padre ponga a Petro en su lugar”.
A continuación, De la Espriella agregó advertencias dirigidas a Petro, afirmando que este “ni siquiera debe soñar con robarse las elecciones como su compinche Maduro, o movilizar a sus aliados narcoterroristas para subvertir la voluntad del pueblo y seguir inundando a Estados Unidos con cocaína”.
La publicación del abogado ha suscitado una variedad de reacciones en las redes sociales, con un predominio de comentarios favorables y de apoyo. Sus seguidores celebran su intento de comunicarse con Trump y esperan una pronta respuesta del mandatario estadounidense.
Por otro lado, se ha informado que el presidente Gustavo Petro tiene previsto llegar a la Casa Blanca el próximo 3 de febrero para reunirse con Donald Trump, como resultado de un diálogo entre ambas administraciones. Este encuentro se produce apenas una semana después de una conversación telefónica sostenida entre ambos mandatarios el pasado 7 de enero, en el contexto de tensiones previas, especialmente tras un operativo estadounidense en Venezuela que llevó a la captura de Nicolás Maduro.

