Cristiano Ronaldo llegó al Mundial como el futbolista más veterano en ser titular en la historia de la competición, con 41 años y el peso de una leyenda sobre los hombros. Pero el empate de Portugal ante la República Democrática del Congo en su debut dejó más preguntas que certezas sobre si el astro portugués sigue siendo la pieza que su selección necesita en el momento más exigente del torneo.
Lo que reveló el partido: números que incomodan
Las estadísticas del encuentro dibujaron un retrato incómodo. Cristiano Ronaldo tocó el balón apenas unas veinte veces a lo largo del partido, realizó tres disparos y ninguno encontró el arco rival. Más allá de los números, lo que preocupó a analistas y aficionados fue su desconexión con un equipo que cuenta con jugadores de alto nivel creativo: João Neves, Bruno Fernandes y Vitinha circulaban el balón a su alrededor sin encontrar al delantero en las posiciones donde pudiera ser determinante.
La voz más contundente llegó desde la cabina de transmisión. Thierry Henry, comentarista en Fox, fue directo al señalar que «es el equipo el que tiene que marcar, no el individuo», apuntando a la falta de movimiento y de implicación colectiva del delantero. No fue una crítica aislada: en redes sociales, los comentarios sobre su ineficacia se multiplicaron con rapidez, y algunos aficionados llegaron a pedir abiertamente su retiro del combinado nacional.
Cristiano Ronaldo y una sequía goleadora que pesa
El contexto agrava el análisis. Cristiano Ronaldo acumula diez partidos consecutivos sin marcar en grandes torneos, con 33 disparos fallidos en ese período. Su último gol en una competición de esta magnitud fue un penalti ante Ghana en el Mundial de Qatar 2022, torneo en el que Portugal fue eliminada en cuartos de final. Desde entonces, el reloj no ha marcado ningún tanto en citas decisivas.
El contraste con otras figuras del torneo resulta inevitable. Kylian Mbappé y Harry Kane, dos de los delanteros de referencia en esta edición del Mundial, tuvieron presencias más influyentes en sus respectivos debuts, lo que alimentó aún más el debate sobre el rol que debe ocupar Ronaldo dentro del esquema portugués.
- 20 toques de balón en todo el partido
- 3 disparos, ninguno entre los tres palos
- 10 partidos sin gol en grandes torneos
- 33 disparos fallidos en ese período de sequía
- Último gol en torneos mayores: penalti ante Ghana, Qatar 2022
Martínez defiende a Ronaldo pese al empate
El partido en sí tuvo su propio guion. Portugal arrancó con autoridad gracias a un gol de João Neves a los seis minutos, pero la República Democrática del Congo respondió antes del descanso con un tanto histórico de Yoane Wissa que igualó el marcador. El empate dejó a la selección lusa con la necesidad de reaccionar en los próximos compromisos del grupo.
Tras el pitido final, Cristiano Ronaldo se mostró resignado pero no derrotado. Envió un mensaje a sus seguidores asegurando que «aún queda mucho por hacer», una declaración que mezcla determinación con la presión de quien sabe que el tiempo para demostrar se acorta con cada partido. El seleccionador Robert Martínez salió en su defensa y justificó su titularidad argumentando que el equipo necesita aprovechar las cualidades del delantero en la búsqueda de goles, aunque sin ofrecer detalles sobre posibles ajustes tácticos.
La pregunta que sobrevuela el campamento portugués no es si Cristiano Ronaldo merece respeto por su trayectoria —eso está fuera de discusión—, sino si su presencia en el once inicial sigue siendo la mejor decisión para un equipo que aspira a ganar el torneo. La respuesta, por ahora, la tiene el campo. Puedes seguir la evolución del torneo en el sitio oficial de la FIFA.

