El consumo de arroz en República Dominicana no es un dato menor: cada mes, el país demanda entre 1,200,000 y 1,250,000 quintales de este cereal, con picos que podrían escalar hasta 1,300,000 quintales dependiendo del comportamiento del mercado. Así lo reveló Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (FENARROZ), durante su participación en el almuerzo semanal del grupo de comunicaciones Corripio, en Santo Domingo.
Las cifras que sostienen la mesa dominicana
Detrás de ese volumen mensual hay una estructura productiva que pocos conocen en detalle. Según Rodríguez, entre 30,000 y 32,000 productores distribuidos a lo largo del territorio nacional son los responsables de abastecer esa demanda constante. No se trata de grandes corporaciones agroindustriales, sino de miles de agricultores que hacen del arroz su principal actividad económica y que, en conjunto, sostienen uno de los pilares de la seguridad alimentaria del país.
El proceso productivo implica la siembra de 1,300,000 tareas de arroz dos veces al año, lo que arroja una cifra total de más de dos millones y medio de tareas cultivadas anualmente. Esta doble cosecha es lo que permite al país mantener un flujo relativamente estable de oferta frente a una demanda que no da tregua.
Por qué la producción nacional no siempre alcanza
En condiciones normales, la producción anual de arroz en República Dominicana oscila entre 13 y 14 millones de quintales, un volumen que históricamente ha sido suficiente para sostener la autosuficiencia alimentaria sin recurrir a importaciones masivas. Sin embargo, los últimos tres años han puesto a prueba esa estabilidad.
Las variaciones climáticas han golpeado los rendimientos del sector, llevando la producción a poco más de 12 millones de quintales en al menos uno de esos períodos. Aunque la caída no desencadenó una crisis de abastecimiento visible en los mercados, sí encendió alertas sobre la vulnerabilidad del sector ante fenómenos meteorológicos cada vez más impredecibles. El margen entre lo que se produce y lo que se consume es más estrecho de lo que parece.
- Producción normal anual: entre 13 y 14 millones de quintales
- Producción en años de baja: poco más de 12 millones de quintales
- Consumo mensual estimado: entre 1,200,000 y 1,250,000 quintales
- Pico máximo de demanda proyectado: 1,300,000 quintales mensuales
- Tareas sembradas por ciclo: 1,300,000
- Tareas cultivadas al año: más de 2,500,000
La importación que nadie esperaba ver en los titulares
En ese contexto de ajuste productivo, Rodríguez confirmó que el país autorizó la importación de 23,000 toneladas de arroz para cumplir con los compromisos adquiridos en el marco del tratado de libre comercio vigente. La medida no responde a una emergencia de desabastecimiento, sino a obligaciones comerciales internacionales que el país debe honrar independientemente de su nivel de producción interna.
El dato pone en perspectiva la complejidad del sector arrocero dominicano: no basta con producir suficiente para el consumo de arroz interno; también hay que navegar acuerdos comerciales que abren la puerta a volúmenes de importación que, aunque modestos frente a la producción nacional, generan tensiones con los productores locales que compiten en precio y condiciones desiguales. La autosuficiencia alimentaria, en este caso, no es solo una cuestión de tareas sembradas, sino también de política comercial.

