El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, llevó a San Francisco un mensaje concreto: la República Dominicana no solo quiere ser observadora del auge global de los semiconductores, sino convertirse en una pieza operativa dentro de las cadenas de manufactura estadounidenses. Su presencia en el SEMICON West 2026 marcó uno de los posicionamientos industriales más ambiciosos que el país ha presentado ante la industria tecnológica de Estados Unidos.
La alianza industrial que Sanz Lovatón puso sobre la mesa
El planteamiento central del ministro fue posicionar a la República Dominicana como plataforma para el ensamblaje, pruebas y encapsulado —conocido en la industria como ATP— para empresas estadounidenses bajo la modalidad nearshore. La propuesta fue expuesta en varios paneles y reuniones con empresas de semiconductores, innovadores tecnológicos, responsables de políticas públicas, ingenieros, investigadores y líderes empresariales reunidos en el marco del evento.
Sanz Lovatón participó en el panel titulado “Del anuncio a la puesta en marcha: los recursos detrás del despliegue de semiconductores”, junto a figuras como Ian Steff, Abby Pratt, Sandra Watson y Brian Lenihan. En ese espacio, el funcionario dominicano argumentó que su país no llega con las manos vacías: la estructura de zonas francas incluye 859 empresas distribuidas en 95 parques industriales, una base manufacturera orientada a la exportación que lleva décadas consolidándose.
Las cifras respaldan el argumento. En 2025, las exportaciones de las zonas francas dominicanas alcanzaron los 8.600 millones de dólares. En los primeros ocho meses de 2026, ya superan los 6.040 millones de dólares, un ritmo que proyecta un nuevo récord anual si se mantiene la tendencia.
El dato que revela la profundidad del vínculo con Estados Unidos
Más allá de las cifras globales, Sanz Lovatón subrayó la dimensión específica de la alianza industrial entre ambos países. Actualmente, 256 empresas de propiedad estadounidense operan en territorio dominicano, generando más de 85.900 empleos directos y exportaciones por 6.320 millones de dólares en 2025. Ese tejido productivo no es nuevo ni frágil: es el resultado de décadas de integración en cadenas de manufactura compartidas.
El dato más revelador, sin embargo, es la concentración del destino exportador: alrededor del 90 % de las exportaciones dominicanas de productos electrónicos se dirigen a Estados Unidos. Esa cifra no solo habla de dependencia comercial, sino de una integración funcional que convierte a la República Dominicana en un eslabón ya activo dentro del sistema productivo norteamericano.
- 859 empresas en zonas francas distribuidas en 95 parques industriales
- 256 empresas de capital estadounidense operando en el país
- Más de 85.900 empleos generados por empresas de EE. UU.
- 6.320 millones de dólares en exportaciones de firmas estadounidenses en 2025
- 90 % de las exportaciones electrónicas dominicanas con destino a EE. UU.
Arizona como socio y el ecosistema que se quiere construir
Para articular su visión, el ministro citó a Arizona como socio estratégico natural en el desarrollo de un ecosistema de semiconductores más integrado en América. La elección no es casual: Arizona concentra algunas de las inversiones más importantes del sector en Estados Unidos, incluyendo plantas de fabricación de chips de primer nivel. Conectar esa capacidad con la plataforma manufacturera dominicana es, según Sanz Lovatón, una oportunidad de complementariedad geográfica e industrial.
El ministro fue preciso sobre los requisitos para que ese ecosistema funcione: infraestructura sólida, talento especializado, regulación eficiente, proveedores cualificados y un compromiso articulado entre gobierno, industria y academia. “La República Dominicana no parte de cero. Estamos construyendo el próximo capítulo de nuestro futuro industrial sobre la base de décadas de excelencia manufacturera y la confianza de líderes industriales a nivel mundial”, afirmó durante su intervención.
El gobierno dominicano trabaja, según explicó, en identificar áreas competitivas, desarrollar talento especializado y crear las condiciones necesarias para convertir las inversiones en capacidades operativas reales. “Al alinear al gobierno, la industria y el ámbito académico en torno a prioridades compartidas, podremos posicionar el talento y la manufactura dominicanos para la siguiente etapa del desarrollo industrial”, agregó el funcionario.
SEMICON West 2026: el escenario elegido para el anuncio
SEMICON West 2026 se celebra del 13 al 15 de octubre en San Francisco, California, y es considerado uno de los encuentros más influyentes del sector global de microelectrónica. Su agenda abarca inteligencia artificial, encapsulado avanzado, fabricación inteligente, sostenibilidad, movilidad, tecnología médica y desarrollo de fuerza laboral. La delegación público-privada dominicana que acompaña a Sanz Lovatón en el evento refleja la apuesta institucional detrás de esta iniciativa: la alianza industrial con Estados Unidos en el sector de semiconductores no es una declaración de intenciones aislada, sino una estrategia en construcción con actores concretos y cifras verificables sobre la mesa.

