El Gobierno de España ha confirmado que en septiembre de 2026 arrancará el proceso de selección para el servicio militar voluntario, dirigido a jóvenes nacidos en 2008 que cumplirán 18 años ese año. La medida, lejos de suponer un retorno al servicio obligatorio suspendido hace más de dos décadas, responde a la convocatoria anual de plazas para la reserva voluntaria de las Fuerzas Armadas, regulada por el Real Decreto 170/2026, publicado el 6 de marzo en el Boletín Oficial del Estado.
Lo que establece el Real Decreto 170/2026 sobre el servicio militar voluntario
La norma fija un máximo de 500 plazas anuales para ciudadanos que cumplan los requisitos de edad y aptitud, con carácter completamente optativo. No existe ninguna obligación general para la generación nacida en 2008 ni para ninguna otra. Quienes decidan presentarse deberán firmar un compromiso inicial de tres años, durante los cuales recibirán formación específica orientada a los desafíos actuales de la defensa nacional.
Los aspirantes podrán elegir entre el Ejército de Tierra, la Armada o los cuerpos comunes de las Fuerzas Armadas, siempre en función de la disponibilidad de plazas. El proceso de selección incluirá pruebas físicas, psicotécnicas y médicas, y únicamente quienes superen todos los filtros serán admitidos dentro del cupo establecido. Los candidatos no seleccionados no contraen ninguna obligación adicional.
- Pruebas físicas de aptitud
- Evaluación psicotécnica
- Reconocimiento médico
Por qué resurge el debate sobre la defensa en España
La publicación del decreto coincide con un momento de especial sensibilidad geopolítica en Europa. El aumento de tensiones en Europa del Este ha reabierto en varios países el debate sobre la conveniencia de un servicio cívico o militar, y España no ha sido ajena a esa conversación. Algunos sectores interpretaron la aparición del Real Decreto 170/2026 como una señal de reactivación del servicio obligatorio, una lectura que tanto el texto legal como fuentes del Ministerio de Defensa han descartado de forma explícita.
Lo que sí refleja la norma es una actualización del perfil de reservista que las Fuerzas Armadas necesitan hoy. La formación contemplada aborda componentes tecnológicos modernos, con especial atención a amenazas como los ataques con drones y las operaciones en entornos híbridos, escenarios que demandan perfiles técnicos que el modelo tradicional de reclutamiento no siempre cubre. En ese sentido, la convocatoria de 2026 no es solo una continuación rutinaria, sino una adaptación deliberada a un contexto de seguridad más complejo.
España suspendió el servicio militar obligatorio en 2001 para transitar hacia un modelo de Fuerzas Armadas completamente profesionalizadas. Desde entonces, la figura del reservista voluntario ha operado con discreción y sin generar controversia pública. La diferencia ahora es el ruido geopolítico de fondo, que amplifica cualquier movimiento en materia de defensa y convierte una convocatoria anual en titular de debate nacional. Más información sobre el marco legal aplicable está disponible en el Ministerio de Defensa de España.

