El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) confirmó que su proceso de adquisición de calzado escolar garantiza la participación mayoritaria de empresas nacionales, en cumplimiento de las disposiciones de la Ley 47-25 de Contrataciones Públicas. La medida busca asegurar la cobertura del programa de utilería escolar para el próximo año lectivo y proteger el acceso de los estudiantes del sistema educativo público a los bienes que necesitan.
Lo que revela el proceso de compra de calzado escolar
El procedimiento actual surge como respuesta directa a un déficit en las cantidades previstas para el programa de utilería escolar, originado tras la anulación parcial de una contratación anterior. Esa anulación fue ordenada mediante una resolución de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) en 2024, lo que obligó a INABIE a reevaluar los contratos cuestionados antes de activar el proceso vigente.
La contratación se ejecuta bajo la modalidad de urgencia contemplada en la normativa vigente, un mecanismo que permite ajustar los plazos ante necesidades apremiantes del servicio público sin sacrificar los principios de transparencia, calidad, control y legalidad que rigen las compras del Estado dominicano.
El dato que define la estructura: 80 % nacional, 20 % importado
En cuanto a la distribución de adjudicaciones, INABIE estableció que hasta un 80 % de los contratos debe corresponder a bienes de fabricación nacional, mientras que el restante 20 % puede destinarse a bienes importados. Esta proporción no es arbitraria: responde a la necesidad de evitar que rubros queden desiertos y de garantizar la cobertura integral de la demanda, asegurando así la continuidad del suministro de calzado escolar a lo largo del año lectivo.
Las adjudicaciones, además, están condicionadas al cumplimiento de especificaciones técnicas, estándares de calidad, capacidad productiva y otros requisitos definidos en el pliego de condiciones. No basta con ser empresa nacional: hay que demostrar que se puede producir con los estándares que el programa exige.
Inspecciones al 100 % y herramientas digitales para blindar la transparencia
Uno de los elementos más destacados del proceso es el sistema de verificación que INABIE aplica a los proveedores. La entidad realiza inspecciones técnicas al 100 % de los participantes, revisando instalaciones, maquinaria, personal y capacidad operativa. Estas visitas se documentan con herramientas digitales que registran evidencia audiovisual y geolocalización, lo que garantiza la trazabilidad de cada verificación y reduce el margen de irregularidades.
El impacto económico del programa va más allá del aula. INABIE destacó que más del 80 % de los proveedores que participan en sus programas son micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), un dato que subraya cómo estas contrataciones funcionan también como palanca de desarrollo para el tejido productivo local. Cada par de zapatos escolares distribuido representa, en buena medida, trabajo generado dentro del país.
- Inspecciones técnicas al 100 % de los proveedores participantes
- Registro de evidencia audiovisual y geolocalización en cada visita
- Más del 80 % de proveedores son mipymes dominicanas
- Adjudicaciones condicionadas a especificaciones técnicas y capacidad productiva
Transparencia pública y acceso a la documentación
INABIE reafirmó que toda la documentación del procedimiento está disponible para consulta ciudadana a través del Sistema Electrónico de Contrataciones Públicas (SECP), la plataforma oficial del Estado dominicano para la gestión transparente de compras públicas. La institución también reiteró su compromiso con una administración responsable de los recursos del Estado y con la continuidad de los programas de apoyo al sistema educativo público. Más información sobre los marcos normativos que rigen estas adquisiciones puede consultarse en el portal de la Dirección General de Contrataciones Públicas.
En un contexto donde la transparencia en las compras del Estado sigue siendo un tema sensible, el proceso de adquisición de calzado escolar impulsado por INABIE se presenta como un modelo que combina urgencia operativa con controles técnicos rigurosos, priorizando además la producción nacional como eje de la política de compras.

