El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) inauguraron en Monte Plata ocho cocinas escolares, ocho huertos pedagógicos y dos sistemas de captación y aprovechamiento de agua de lluvia. La iniciativa, enmarcada en el fortalecimiento del Programa de Alimentación Escolar (PAE), busca transformar las condiciones en que miles de estudiantes dominicanos reciben su alimentación diaria dentro del sistema educativo público.
Lo que cambia para más de 3,200 estudiantes en Monte Plata
Las nuevas infraestructuras beneficiarán a 3,234 miembros de la comunidad educativa, entre estudiantes y docentes, quienes ahora contarán con mejores condiciones para la preparación de alimentos, la higiene y el acceso al agua potable. No se trata solo de obras físicas: cada intervención responde a una necesidad concreta que afectaba directamente la calidad de la alimentación que reciben los niños en horario escolar.
Durante la inauguración, el director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, enfatizó el impacto positivo de estas iniciativas en la vida de los estudiantes y reafirmó el compromiso institucional con acciones que mejoren la alimentación escolar en el país. Por su parte, el representante de la FAO en la República Dominicana, Rodrigo Castañeda, subrayó que contar con cocinas adecuadas y acceso al agua es fundamental para garantizar alimentos saludables en los centros educativos.
La actividad también contó con la presencia del viceministro del Ministerio de la Presidencia, Luis Madera, y del director de Infraestructura del Ministerio de Educación, Carlos Martínez, junto a otros funcionarios y miembros de la comunidad educativa de la provincia.
Los centros beneficiados y el alcance de las obras
Las cocinas escolares inauguradas en Monte Plata fueron sometidas a un proceso integral de readecuación que incluyó demolición, reconstrucción y mejoras en ventilación, iluminación, sistemas eléctricos y de plomería. Los ocho centros educativos que recibieron estas instalaciones son:
- Politécnico José de la Luz Guillén
- Mata Limón
- Portal de Belén
- Politécnico Ciudad del Conocimiento
- Josefa Roselló
- Escuela Gregorio Luperón
- Eugenio María de Hostos (Los Limones)
- José Vásquez Jiménez (El Corozo)
Adicionalmente, se instalaron dos sistemas de captación y aprovechamiento de agua de lluvia en el Centro Educativo Morayma Veloz y la Escuela Eugenio María de Hostos, facilitando el uso de agua pluvial tanto para la preparación de alimentos como para la limpieza de los espacios escolares. Esta solución resulta especialmente relevante en zonas donde el acceso al agua corriente no siempre está garantizado.
El proyecto también implementó huertos escolares pedagógicos bajo la modalidad de casa sombra, espacios diseñados para que los estudiantes aprendan sobre producción de alimentos, nutrición y sostenibilidad ambiental desde el aula. Lejos de ser jardines decorativos, estos huertos funcionan como laboratorios vivos donde la educación alimentaria se convierte en experiencia práctica.
Una segunda intervención que consolida un modelo replicable
La inauguración en Monte Plata representa la segunda intervención de este tipo bajo la actual gestión del INABIE. La primera tuvo lugar en San Juan, donde se entregaron seis cocinas y seis huertos escolares. La progresión entre ambas entregas —de seis a ocho cocinas, y con la incorporación de los sistemas de agua— sugiere un modelo que se perfecciona con cada implementación.
El fortalecimiento de los Comités de Alimentación y Nutrición Escolar (CANE) en 88 centros educativos de la región apunta precisamente a garantizar que estas mejoras no queden en la inauguración, sino que se sostengan en el tiempo a través de estructuras comunitarias con capacidad de gestión. El respaldo institucional es amplio: participan el Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Agricultura y organismos internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Con estas acciones, el INABIE reafirma su apuesta por un Programa de Alimentación Escolar que va más allá de la entrega de raciones: apunta a construir entornos escolares donde la nutrición, la higiene y la educación alimentaria sean parte integral de la experiencia educativa de los estudiantes dominicanos.


