La industria del tabaco se consolida como uno de los pilares más sólidos de la economía dominicana. Con más de 122,000 empleos directos e indirectos generados y exportaciones que superan los 1,359 millones de dólares al cierre de 2025, el sector demuestra un crecimiento sostenido que pocos rubros pueden igualar en el país. Así lo reveló el director del Instituto del Tabaco (INTABACO), Iván Hernández Guzmán, durante los actos conmemorativos por el 64 aniversario de la institución.
Lo que revelan los números detrás del empleo tabacalero
Del total de empleos que genera la industria del tabaco, 40,000 corresponden al sector de zonas francas, lo que posiciona al tabaco como la tercera fuente de empleo en ese segmento, solo por detrás de la industria textil y los insumos médicos. Este dato no es menor: refleja la capacidad del sector para sostener cadenas productivas completas, desde el campo hasta la exportación.
El crecimiento ha sido constante y medible. En 2019, los empleos directos ascendían a 97,486 personas; hoy superan las 122,000, un incremento que acompaña la expansión productiva del sector. Las tareas sembradas crecieron un 51%, pasando de 100,000 a 160,000, mientras que los quintales de tabaco producido aumentaron de 278,634 a más de 330,000. Son cifras que hablan de una industria que no solo sobrevivió a los años de pandemia, sino que los superó con creces.
Hernández Guzmán realizó estas declaraciones durante la misa celebrada en la Catedral Santiago Apóstol de Santiago, donde estuvieron presentes la gobernadora Rosa Santos, el alcalde Ulises Jiménez y otras personalidades del ámbito político y empresarial de la región norte.
Exportaciones récord y la expansión que nadie esperaba en el Sur
Desde 2019, las exportaciones de la industria del tabaco han crecido un 41%, escalando de 940 millones de dólares a 1,359 millones al cierre de 2025. Solo en el último ciclo 2024-2025, el incremento fue de 19 millones de dólares, equivalente a más de 1,000 millones de pesos dominicanos. Las proyecciones para 2026 apuntan a una cifra aún mayor, consolidando al tabaco como el tercer producto más exportado del país, después del oro y los insumos médicos.
Actualmente operan en el país 130 empresas de zonas francas dedicadas al tabaco y sus derivados. La distribución geográfica es reveladora: el 93% se concentra en la región norte, mientras que el 5% opera en el Este y el 2% restante en la región Sur y Santo Domingo. Sin embargo, ese 2% está en plena transformación.
El Gobierno ha apostado por expandir la producción tabacalera hacia provincias como Azua y San Juan, donde se han remodelado y construido nuevas naves de zonas francas que ya emplean a cientos de personas. Entre las empresas instaladas en San Juan figuran:
- Tabacalera El Artista
- Tabacos del Sur
- La Aurora
Para viabilizar esta expansión, el Estado ha articulado varios instrumentos de apoyo: financiamiento a tasas preferenciales a través del Banco Agrícola, construcción de infraestructura de zonas francas con el respaldo de Proindustria, y asistencia técnica y capacitación directa por parte del INTABACO a productores y empresas del sector.
El motor que impulsa la economía nacional
Para Hernández Guzmán, el desempeño del sector no es casualidad. “La industria del tabaco sigue en constante crecimiento gracias a la colaboración entre el sector público y privado”, afirmó el funcionario, subrayando que esa sinergia se traduce directamente en más producción, más exportaciones y más empleos. La frase resume una estrategia que lleva años ejecutándose con resultados concretos.
El INTABACO, que este año celebra su 64 aniversario, ha sido el eje articulador de esa política. Su rol no se limita a la regulación: también actúa como promotor de inversiones, facilitador de acceso a financiamiento y proveedor de servicios técnicos para los actores de la cadena productiva. En un contexto donde la diversificación económica es una prioridad nacional, la industria del tabaco demuestra que los sectores tradicionales pueden reinventarse y seguir siendo motores de desarrollo para las regiones más vulnerables del país.

