Leonel Fernández, expresidente de la República y líder de la Fuerza del Pueblo (FP), lanzó este fin de semana una de sus críticas más directas al gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM): que existe una “desconexión emocional” profunda entre la administración y la ciudadanía dominicana. Lo dijo en Barahona, ante un recinto desbordado, en el marco de una juramentación masiva que el propio partido interpretó como señal del descontento popular.
Lo que Leonel Fernández reveló sobre el gobierno del PRM
Durante su discurso en la juramentación de nuevos miembros de la FP celebrada en el Palacio de los Deportes de Santa Cruz de Barahona, Fernández sostuvo que el país “va en reversa” bajo la gestión actual y que el crecimiento de su partido no es casualidad, sino consecuencia directa del malestar ciudadano. A su juicio, el pueblo dominicano vive hoy un estado de desilusión, impotencia y angustia que el gobierno no parece advertir ni atender.
El expresidente no se limitó a señalar el deterioro en términos generales. Identificó lo que describió como una sorprendente incapacidad del gobierno para leer los sentimientos de la población, una desconexión que, según argumentó, se manifiesta en decisiones que contradicen la realidad cotidiana de los dominicanos. Para Fernández, esa brecha entre el discurso oficial y la experiencia vivida es el motor que impulsa el crecimiento de la Fuerza del Pueblo.
La contradicción que sacude el relato económico del gobierno
Uno de los momentos más contundentes del discurso llegó cuando Leonel Fernández puso en duda las estadísticas oficiales de crecimiento económico. “Se afirma que en marzo la economía dominicana creció 5.1% del PIB y que el primer trimestre fue de crecimiento. Uno se pregunta, si eso es cierto, ¿por qué el Presidente convoca a su gabinete para proponer una política de austeridad?”, cuestionó ante los presentes.
La pregunta apunta a una tensión difícil de ignorar: si los indicadores macroeconómicos son tan favorables como anuncia el gobierno, la convocatoria a medidas de austeridad resulta, cuando menos, contradictoria. Fernández aprovechó esa aparente inconsistencia para argumentar que las cifras no reflejan la situación real de los ciudadanos.
El exmandatario también rechazó que la crisis pueda explicarse exclusivamente por factores externos. Señaló que el deterioro económico precedía a los conflictos globales que han sacudido los mercados internacionales, y que el gobierno no adoptó las medidas preventivas necesarias cuando aún había margen para hacerlo. A eso sumó una crítica al manejo fiscal: a pesar de administrar el mayor presupuesto histórico del país, la administración del PRM no ha logrado traducir esos recursos en bienestar tangible para la población.
Una juramentación que desbordó el recinto en Barahona
El escenario elegido para el acto no fue menor. El Palacio de los Deportes de Santa Cruz de Barahona, con capacidad para miles de personas, estuvo totalmente lleno durante la ceremonia, lo que la dirigencia de la FP presentó como evidencia del respaldo que acumula el partido en el sur del país.
Entre quienes formalizaron su ingreso a la Fuerza del Pueblo se encontraban figuras con peso político y social en la región:
- El exgobernador de Barahona, Pedro Peña Rubio
- El exdiputado Miguel Florián
- Representantes del ámbito militar, empresarial, judicial, magisterial y cultural
La diversidad de los juramentados refuerza la narrativa que construye Leonel Fernández desde hace meses: que la FP no es solo un partido político tradicional, sino un movimiento que convoca a sectores amplios de la sociedad dominicana insatisfechos con el rumbo actual del país. El acto en Barahona, con su mezcla de figuras políticas, profesionales y líderes comunitarios, fue diseñado para proyectar exactamente esa imagen. Más información sobre la estructura y actividades de los partidos políticos dominicanos puede consultarse en la Junta Central Electoral.
