Cada día, miles de trabajadores dominicanos inician sus jornadas con la certeza de que regresarán a casa. Sin embargo, las cifras oficiales de 2025 revelan una realidad más dura: 35,777 incidentes laborales fueron registrados durante el año, de los cuales 252 terminaron en fallecimientos. Los datos provienen del Instituto Dominicano de Prevención y Protección de Riesgos Laborales (Idoppril) y dibujan un panorama que exige atención urgente en materia de seguridad laboral.
Los accidentes laborales en 2025: lo que revelan las cifras del Idoppril
Del total de incidentes reportados, 35,670 correspondieron a accidentes laborales por causas directas del trabajo, mientras que 107 fueron clasificados como enfermedades profesionales. La distinción no es menor: ambas categorías representan daños evitables que ocurren en el marco de una relación laboral y que, con políticas de prevención adecuadas, podrían reducirse de forma significativa.
En cuanto a la gravedad de las lesiones, el desglose del Idoppril muestra una distribución que va desde incidentes menores hasta tragedias irreversibles:
- 19,751 accidentes con lesiones leves
- 15,187 accidentes con lesiones moderadas
- 224 accidentes graves
- 252 accidentes mortales
- 256 incidentes reportados sin ninguna lesión
La mayoría de los accidentes ocurrió dentro de los propios centros de trabajo, con 20,074 casos registrados en el lugar laboral. Los incidentes durante trayectos relacionados con la labor sumaron 15,107, y se contabilizaron además 489 accidentes conexos. Aunque el entorno laboral concentra el mayor volumen de incidentes, los trayectos concentran la mayor proporción de muertes.
Por qué los trayectos al trabajo se convirtieron en la zona más letal
El dato más alarmante del informe no está en los accidentes dentro de las fábricas u oficinas, sino en el camino hacia ellas. De los 252 fallecimientos registrados, 162 ocurrieron durante los trayectos hacia o desde el lugar de trabajo, lo que representa casi el 64% de todas las muertes. Esta cifra convierte los desplazamientos laborales en el eslabón más vulnerable de toda la cadena de seguridad.
El Idoppril señala que la motocicleta es el principal medio de transporte de un gran número de trabajadores dominicanos, y que los accidentes de trayecto pueden representar hasta el 90% de los incidentes en esa modalidad. La combinación de infraestructura vial deficiente, alta exposición al tráfico y escasa cultura de seguridad vial configura un riesgo que las estrategias tradicionales de prevención laboral no siempre contemplan.
Reducir esta cifra requiere enfoques específicos que vayan más allá del perímetro del centro de trabajo: programas de educación vial para empleados, incentivos para el uso de equipos de protección personal en motocicletas y coordinación entre empleadores, aseguradoras y autoridades de tránsito.
El horario diurno concentra el 79% de los accidentes laborales
La distribución horaria de los incidentes aporta otro ángulo de análisis. Según el Idoppril, 28,102 accidentes ocurrieron durante el día, frente a 3,948 en horario nocturno y 3,427 en turnos rotativos. Los accidentes diurnos representan aproximadamente el 79% del total registrado en 2025.
Esta concentración no implica necesariamente que trabajar de día sea más peligroso en términos relativos. Refleja, ante todo, que la mayor parte de la fuerza laboral opera en ese horario y que, por tanto, el volumen absoluto de horas trabajadas y de trabajadores expuestos es significativamente mayor. Aun así, el dato obliga a revisar los protocolos de seguridad en los turnos diurnos, que suelen percibirse como los de menor riesgo.
Los turnos rotativos, aunque representan el menor volumen de accidentes en cifras absolutas, merecen atención particular por los efectos que la alternancia de horarios genera sobre la fatiga, la concentración y los tiempos de reacción de los trabajadores. Las investigaciones en salud ocupacional han documentado ampliamente que la rotación de turnos incrementa la probabilidad de errores humanos, uno de los factores más frecuentes en los accidentes laborales.
En conjunto, los datos del Idoppril para 2025 configuran una hoja de ruta clara para las políticas de prevención: reforzar la seguridad en los trayectos, revisar los protocolos diurnos y prestar atención especial a los trabajadores en turnos rotativos. Los accidentes laborales no son inevitables; son, en gran medida, el resultado de condiciones que pueden y deben mejorarse.

