La nueva cédula de identidad y electoral avanza a un ritmo que preocupa: la Junta Central Electoral (JCE) ha completado la entrega de poco más de cuatro millones de documentos, pero el 54.1 % de los habilitados aún no ha renovado, y el reloj corre. A menos de seis meses del vencimiento del formato anterior, el organismo enfrenta el desafío de acelerar significativamente su cadencia diaria para cerrar la brecha antes del 31 de marzo de 2027.
El dato que revela el verdadero tamaño del reto
Hasta el martes 13 de octubre, la JCE reportó 4,009,576 cédulas entregadas, lo que representa el 45.9 % del universo total de 8,730,372 personas habilitadas para la renovación. El proceso arrancó el 12 de abril de 2026 y, en los 185 días transcurridos desde entonces, el organismo ha mantenido un promedio de 21,673 documentos entregados por día, incluyendo los expedidos en el exterior.
El problema es matemático: con 4,720,796 personas que aún no poseen el documento y apenas 169 días restantes hasta el cierre del proceso, la JCE necesitaría entregar unas 27,934 cédulas diarias, equivalentes a aproximadamente 850,000 mensuales. Eso implica un incremento cercano al 29 % respecto al promedio registrado desde el inicio de la cedulación masiva, una exigencia operativa que no tiene precedentes en el proceso actual.
A esto se suma un matiz importante: aunque 4,203,595 personas han sido procesadas, existen 194,019 cédulas disponibles para ser recogidas por sus titulares que aún no han acudido a retirarlas. En términos netos, quedan 4,526,777 personas habilitadas que no han completado siquiera el procesamiento de su renovación.
La advertencia del presidente de la JCE
El presidente del organismo, Román Andrés Jáquez Liranzo, fue directo en su mensaje durante un evento celebrado en Cambita Garabitos, San Cristóbal: la ciudadanía no debe esperar a los primeros tres meses de 2027 para renovar, porque la afluencia masiva de último momento saturará los centros de cedulación. “Evita ser parte del último millón, no te conviertas en un inhabilitado civil“, advirtió el funcionario.
La urgencia no es solo electoral. Jáquez Liranzo recordó que contar con una nueva cédula vigente es indispensable para realizar operaciones bancarias, gestionar negocios, estudiar, trabajar y ejercer el derecho al voto. A partir del 1 de abril de 2027, el formato anterior dejará de ser aceptado para cualquier gestión que exija presentar documento de identidad, y algunas entidades públicas y privadas ya han comenzado a exigir el nuevo documento. El organismo cuenta con 204 centros habilitados en todo el país para atender la renovación.
El acto en San Cristóbal también sirvió para reconocer a Eduard Mercedes Rosario como el ciudadano que recibió la cédula número cuatro millones, un hito simbólico que el Pleno de la JCE aprovechó para destacar que cada documento entregado implica también la validación y depuración del acta de nacimiento correspondiente, lo que fortalece el Registro Civil y la seguridad del sistema de identidad dominicano.
Quiénes van más lentos y dónde se concentra la nueva cédula
Las estadísticas de la Junta Central Electoral revelan diferencias notables en el ritmo de renovación según el segmento de población. Los grupos con mayor rezago son precisamente los que más podrían necesitar el documento en el corto plazo:
- Policía Nacional y Fuerzas Armadas: 72 % de avance, el segmento más adelantado.
- Jóvenes de 16 y 17 años: 50 % de avance.
- Ciudadanos inscritos en el padrón electoral: 49 % de avance.
- Extranjeros residentes legales habilitados: apenas 30 % de avance, el grupo más rezagado.
A nivel territorial, la distribución de documentos entregados muestra una concentración esperada en las zonas de mayor densidad poblacional. Santo Domingo lidera con 757,939 cédulas, seguida por el Distrito Nacional con 610,475 y Santiago con 424,933. San Cristóbal ocupa la cuarta posición con 199,530 documentos, mientras que La Altagracia y La Vega reportan 146,467 y 143,136, respectivamente.
En el exterior, se han entregado 196,310 documentos, con Estados Unidos y España como los países con mayor volumen de renovaciones: 129,343 y 35,177 documentos, respectivamente. La diáspora dominicana, aunque geográficamente dispersa, muestra una participación activa que contrasta con el rezago de algunos segmentos dentro del territorio nacional. Con el tiempo reduciéndose y la demanda proyectada en aumento, la renovación de la nueva cédula se convierte en una gestión que no admite más postergaciones.

