El Partido Revolucionario Moderno (PRM) cerró este domingo una jornada política sin sobresaltos: su Asamblea Nacional de Delegados eligió por unanimidad la nueva directiva que conducirá la organización hasta 2030, con Luis Abinader a la cabeza y Juan Garrigó Mejía como secretario general. La plancha unitaria no encontró resistencia interna y fue respaldada por más del 75 % de la membresía convocada, según confirmó el delegado político del PRM ante la Junta Central Electoral, Sigmund Freund.
La nueva directiva del PRM y quiénes la integran
La composición de la nueva directiva refleja un esfuerzo deliberado por representar distintos sectores del partido bajo una sola figura aglutinadora. Abinader asume la presidencia en un momento en que el PRM gobierna el país y necesita consolidar su estructura interna de cara al ciclo político que se extiende hasta 2030. A su lado, la dirección nacional quedó conformada por los siguientes cargos:
- Deligne Ascención — vicepresidente ejecutivo
- Eddy Olivares — primer vicepresidente ejecutivo
- Milagros Ortiz Bosch — segunda vicepresidenta
- Nelson Arroyo — cuarto vicepresidente
- Salvador Ramos — quinto vicepresidente
- Juan Garrigó Mejía — secretario general
- Kelvin Cruz, Díaz Díaz, Jean Luis Rodríguez y Rosa Santos — subsecretarías generales
- Gloria Reyes — secretaria nacional de Organización
- Luis Delgado — secretario nacional Electoral
Durante la misma jornada se ratificó a Ascención como presidente de la Comisión Nacional de Elecciones Internas (CNEI), junto a Dionisio de los Santos como vicepresidente ejecutivo. La amplitud de la nómina no es casual: Freund subrayó que la plancha fue diseñada para integrar distintas corrientes internas y proyectar una imagen de cohesión en torno al presidente Abinader.
Lo que revela el mandato ampliado hasta 2030
Uno de los cambios más significativos de esta asamblea no fue quién ganó, sino por cuánto tiempo. La modificación de varios artículos de los estatutos del PRM amplió el mandato de las autoridades nacionales de dos a cuatro años, fijando su vigencia entre 2026 y 2030. Se trata de una decisión que alarga el horizonte de gestión interna y reduce la frecuencia de procesos electorales dentro del partido.
Freund aclaró que esta extensión aplica exclusivamente a los cargos nacionales. Las autoridades de organismos territoriales y circunscripciones del exterior mantienen el período de dos años, un esquema diferenciado que busca preservar la renovación en las bases sin afectar la estabilidad de la cúpula. Las autoridades territoriales correspondientes al período 2026-2028 ya fueron elegidas y validadas por la CNEI, incluyendo las circunscripciones electorales en el exterior.
El contraste entre ambos períodos no es un detalle menor: refleja una apuesta por la continuidad en la conducción nacional del partido mientras se mantiene cierta rotación en el nivel local, un equilibrio que el PRM deberá demostrar que puede sostener en la práctica.
Los desafíos que esperan a la nueva conducción
La unanimidad en la votación no elimina los retos que enfrenta la organización. Freund identificó tres frentes prioritarios para la nueva directiva: mantener la unidad interna, fortalecer la estructura territorial y colaborar con la Junta Central Electoral en el proceso de cedulación. A estos se suma el rol del PRM como partido de gobierno, que implica actuar como mediador entre la ciudadanía y el Poder Ejecutivo, una función que exige presencia activa más allá de los ciclos electorales.
Además, la elección de este domingo no cierra el proceso convencional. El denominado proceso “Orlando Jorge Mera” concluirá el 5 de septiembre, fecha en la que se completarán las demás secretarías de la Dirección Ejecutiva, el Comité Nacional y otros organismos del partido. En otras palabras, la nueva directiva asume funciones con una estructura aún incompleta, lo que convierte las próximas semanas en un período de definición tanto organizativa como política para el PRM.


