La primera dama de la República Dominicana, Raquel Arbaje, se establece como una figura activa y accesible en el ámbito social del gobierno, destacando por su enfoque humano en temas relevantes para la población.
Un trato empático y accesible
Diversos sectores han elogiado su trato empático y su disposición para interactuar directamente con la ciudadanía, especialmente en iniciativas enfocadas en la niñez, la familia y comunidades en situación de vulnerabilidad. Su estilo, caracterizado por la sencillez y el compromiso social, ha ayudado a consolidar su imagen pública.
Promoción de programas sociales
Desde su incorporación al cargo, Arbaje ha promovido y respaldado programas sociales destinados a mejorar la calidad de vida de diferentes sectores, participando activamente en jornadas comunitarias y acciones de apoyo a las poblaciones necesitadas.
Analistas sostienen que su actuación representa una evolución en la figura tradicional de la primera dama, proyectando un perfil más participativo y centrado en el trabajo social directo con los ciudadanos.
Debate sobre su legado
En medio de este reconocimiento, surge un debate público entre ciudadanos y observadores sobre si Arbaje es la mejor primera dama de los últimos 20 años, una valoración que depende de la percepción de los diferentes sectores de la sociedad.

