Una operación encubierta de la Administración de Control de Drogas (DEA) terminó con el arresto de dos agentes DNCD en el Aeropuerto Internacional de Miami, acusados de conspirar para transportar cocaína desde República Dominicana hacia Estados Unidos. El operativo, que comenzó en febrero de 2026 y culminó con las detenciones el 28 de septiembre de 2026, expone una presunta red de corrupción dentro de la Dirección Nacional de Control de Drogas, la institución dominicana encargada precisamente de combatir el narcotráfico.
La trampa que nadie vio venir: cocaína falsa y dólares marcados
El esquema diseñado por la DEA fue tan preciso como implacable. Según la acusación presentada el 1 de octubre de 2026 ante el Tribunal de Distrito para el Distrito Sur de Florida, el agente Deny Manuel Sepúlveda de León, segundo teniente de la DNCD adscrito al Departamento de Investigaciones Sensitivas, intentó obtener dinero ilícito a través de una fuente confidencial que trabajaba coordinadamente con las autoridades estadounidenses.
La operación consistió en evaluar la disposición de Sepúlveda para facilitar el traslado de un cargamento de 35 kilos de cocaína desde Barahona hasta Santo Domingo, supuestamente propiedad de un traficante colombiano. Lo que el agente no sabía era que los 35 paquetes eran completamente falsos, preparados específicamente como señuelo por los investigadores. A cambio del servicio, se le ofrecieron cinco kilos de cocaína y pagos en efectivo escalonados.
La fuente confidencial entregó un primer adelanto de US$3,000 y posteriormente una suma equivalente a US$4,000 en pesos dominicanos, ocultada dentro de un sombrero. Ese dinero había sido previamente identificado y marcado por las autoridades, lo que convirtió cada billete en una pieza de evidencia directa contra los implicados. Cuando los agentes fueron arrestados en Miami, el dinero marcado fue confiscado, cerrando el círculo probatorio de la investigación.
Agentes DNCD en Washington: el viaje que se convirtió en arresto
La estrategia de la DEA incluyó un elemento de ingeniería operativa notable: tanto Sepúlveda como su colega Oliver Guevara Rodríguez, agente primero de la DNCD, fueron invitados a viajar a Washington bajo el pretexto de participar en un supuesto entrenamiento institucional organizado por la propia DEA. El viaje, presentado como una oportunidad de capacitación, fue en realidad la maniobra que permitió a las autoridades ejecutar los arrestos en suelo estadounidense, donde la jurisdicción federal facilitaba el procesamiento judicial.
La investigación que condujo a este desenlace había arrancado meses antes, en febrero de 2026, cuando las autoridades recibieron información sobre la presunta implicación de ambos agentes en actividades de tráfico de cocaína. Se alega que el esquema no era aislado: los agentes habrían facilitado el tránsito de cargamentos provenientes de Colombia y Venezuela a través de Barahona, aprovechando su posición institucional para evadir los controles que ellos mismos debían aplicar.
- Deny Manuel Sepúlveda de León: segundo teniente de la DNCD, Departamento de Investigaciones Sensitivas.
- Oliver Guevara Rodríguez: agente primero de la DNCD.
- Fecha de arresto: 28 de septiembre de 2026, Aeropuerto Internacional de Miami.
- Acusación formal: presentada el 1 de octubre de 2026, Tribunal de Distrito Sur de Florida.
- Cargos: conspiración para distribuir sustancia controlada con intención de introducirla ilegalmente a Estados Unidos e intento de distribución con la misma finalidad.
Lo que revela la pena: mínimo 10 años, máximo cadena perpetua
La gravedad de los cargos queda reflejada en las penas que enfrentan ambos agentes DNCD si son declarados culpables. La legislación federal estadounidense establece una pena mínima de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua por cada cargo, además de multas que pueden alcanzar los US$10 millones por cada uno. Se trata de una de las exposiciones penales más severas del sistema federal, reservada para casos de narcotráfico internacional de gran escala.
El caso pone bajo escrutinio a la Dirección Nacional de Control de Drogas, institución que opera como el principal organismo antinarcóticos de República Dominicana. Que dos de sus agentes, uno de ellos perteneciente precisamente al Departamento de Investigaciones Sensitivas, hayan sido captados en una operación de este tipo plantea preguntas incómodas sobre los mecanismos de control interno y la vulnerabilidad de las estructuras de seguridad ante la infiltración del crimen organizado. La DEA, por su parte, demostró con este operativo que su capacidad de acción no se detiene en las fronteras y que la cooperación con fuentes confidenciales sigue siendo una de sus herramientas más efectivas para desmantelar redes de corrupción institucional.

