El Pleno del Senado aprobó en primera lectura un proyecto de ley que busca transformar el marco regulatorio de los juegos de azar en la República Dominicana. La iniciativa llega en un momento en que el sector opera con más de 71 mil establecimientos registrados y donde la ausencia de controles modernos ha generado presiones crecientes desde el Estado y la sociedad civil.
Lo que revela la magnitud del sector de juegos de azar
Los números hablan por sí solos. Según datos oficiales de la Dirección de Casinos y Juegos de Azar del Ministerio de Hacienda, existen más de 71 mil bancas de lotería y deportes registradas en todo el país, una cifra que convierte a este sector en uno de los más extendidos de la economía informal y semiformal dominicana. Esa escala, precisamente, es la que justifica la urgencia del nuevo marco legislativo.
El proyecto establece normas para la autorización, fiscalización y supervisión de personas físicas o jurídicas que operen o comercialicen actividades relacionadas con apuestas y juegos de azar. En la práctica, esto significa que cualquier operador —desde una banca de barrio hasta una plataforma digital— deberá cumplir con requisitos específicos para funcionar legalmente bajo el nuevo esquema.
- Autorización formal para operar actividades de apuestas y juegos de azar
- Fiscalización y supervisión por parte del Estado
- Requisitos específicos para los objetos de apuesta
- Normativas estrictas sobre publicidad del sector
- Mecanismos de verificación de identidad en plataformas en línea
Por qué la protección de menores sacude el debate legislativo
Uno de los ejes más sensibles del proyecto es la protección de los menores de edad. La propuesta contempla mecanismos de verificación de identidad orientados específicamente a impedir que niños y adolescentes accedan a plataformas de apuestas en línea, un fenómeno que ha crecido de forma acelerada con la digitalización del sector. Este punto convierte al proyecto en algo más que una reforma tributaria o administrativa: lo posiciona como una política pública con impacto social directo.
Las normativas sobre publicidad también forman parte del paquete. La regulación de cómo y dónde se puede promocionar el juego es una de las herramientas más utilizadas internacionalmente para reducir la exposición de poblaciones vulnerables, y su inclusión en el texto dominicano marca una alineación con estándares regionales más exigentes.
Catrain y Bautista Rosario, los arquitectos de la propuesta
La iniciativa fue presentada por el vicepresidente del Senado, Pedro Catrain, y el senador Félix Ramón Bautista Rosario, quienes fusionaron dos iniciativas previas para consolidarlas en un solo texto de deliberación. Esta estrategia de fusión legislativa busca evitar duplicidades y acelerar el proceso de aprobación, aunque el proyecto aún deberá superar una segunda lectura antes de convertirse en ley.
La aprobación en primera lectura representa el primer paso formal de un proceso que podría redefinir las reglas del juego —en sentido literal— para miles de operadores en todo el país. Con 71 mil bancas en el radar del Estado y una agenda de protección ciudadana que incluye a los menores, el debate sobre los juegos de azar en República Dominicana apenas comienza a tomar forma institucional.

