El Senado de la República Dominicana cerró su período legislativo agosto 2025-agosto 2026 con un balance que supera al año anterior en casi todos los indicadores. El presidente de la cámara alta, Ricardo de los Santos, presentó el informe ante un acto conjunto de rendición de cuentas con la Cámara de Diputados, donde las cifras de productividad legislativa ocuparon el centro del debate.
416 iniciativas aprobadas: lo que revelan los números del Senado
De un total de 765 iniciativas recibidas durante el período, el Senado reporta 416 iniciativas aprobadas, distribuidas entre 122 proyectos de ley y 294 resoluciones, acuerdos y convenios internacionales. De ese universo aprobado, 58 fueron promulgadas por el Poder Ejecutivo, lo que representa la conversión efectiva de esas iniciativas en normas vigentes del ordenamiento jurídico dominicano.
La comparación con el período anterior refuerza la narrativa de avance: el año legislativo previo cerró con 117 proyectos de ley aprobados y más de 60 promulgados. El salto a 122 proyectos aprobados en este ciclo, aunque moderado en términos porcentuales, consolida una tendencia de mayor volumen de trabajo legislativo bajo la conducción de De los Santos al frente del Senado de la República.
Las leyes que marcan el período y por qué importan
Más allá de los números globales, el contenido de las iniciativas aprobadas define el peso real del período. Entre las más relevantes figuran modificaciones a dos pilares del sistema de justicia dominicano:
- Modificaciones al Código Penal y al Código Procesal Penal
- Ley Orgánica del Ministerio de Justicia
- Cambios en la Ley de Contrataciones Públicas
- Ley Orgánica de Fiscalización y Control del Congreso Nacional
- Modificación de la Ley 118-21 sobre terminación de obras suspendidas
- Reformas a la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos
Esta última reforma resulta especialmente significativa en el contexto político actual. La modificación a la Ley de Partidos apunta directamente al fortalecimiento de la integridad y el control del financiamiento en las organizaciones políticas, una demanda histórica de sectores ciudadanos y organismos internacionales de monitoreo electoral. Que haya sido aprobada en este período legislativo le añade un peso simbólico y práctico al balance presentado por De los Santos.
Transparencia y gestión institucional: el dato que completa el cuadro
El informe no se limitó a la producción legislativa. Ricardo de los Santos destacó un cumplimiento del 100% en los indicadores de transparencia gubernamental, resultado que atribuyó a la publicación sistemática de información pública y a la propia rendición de cuentas como práctica institucional. En paralelo, el Senado obtuvo dos certificaciones de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación, y logró la recertificación de su Dirección de Gestión Humana bajo la norma ISO 9001:2015.
En el plano operativo, se completaron las 60 convocatorias a sesión programadas para el período, sin interrupciones, y las comisiones permanentes y especiales mantuvieron actividad sostenida. Estos elementos, aunque menos visibles que las grandes leyes aprobadas, son los que determinan la salud institucional de una cámara legislativa.
La dimensión ciudadana también tuvo su espacio en el informe. El programa “El Senado a la Calle” impactó a 1,480 estudiantes en distintas actividades de acercamiento institucional, mientras que 6,236 visitantes recorrieron el edificio legislativo a través de visitas guiadas. En el ámbito de la diplomacia parlamentaria, el Senado recibió a figuras de relevancia internacional, entre ellas la presidenta de Surinam y la gobernadora de Nueva York, consolidando su presencia en los circuitos de intercambio legislativo regional.
Al cerrar su intervención, De los Santos subrayó que la rendición de cuentas no es un acto protocolar sino un compromiso estructural con la ciudadanía y con el sistema democrático. Con 416 iniciativas aprobadas como cifra central de su gestión, el presidente del Senado dejó un registro que será el punto de comparación para el próximo período legislativo.

