El presidente Luis Abinader consolidó el control estatal sobre el sector eléctrico dominicano al designar a Joel Santos como presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED) y coordinador del Gabinete de Energía, reuniendo bajo una sola figura la dirección de prácticamente toda la estructura energética del Estado.
El decreto que lo cambia todo en el sector eléctrico
El nombramiento quedó formalizado mediante el Decreto 556-26, firmado el 16 de agosto de 2026, y otorga a Santos la responsabilidad de supervisar tanto la política energética nacional como la distribución eléctrica a nivel estatal. La medida no parte de cero: Santos ya ejercía como ministro de Energía y Minas, cargo desde el cual lideraba el CUED, la entidad que absorbió las funciones de la extinta Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) tras la reforma del sector. Con este decreto, su autoridad se amplía de forma significativa, añadiendo la coordinación directa del Gabinete de Energía a sus responsabilidades previas.
La disolución de la CDEEE fue presentada en su momento como un paso hacia la modernización institucional del área energética. Sin embargo, la fragmentación de funciones que siguió a esa reforma generó interrogantes sobre la eficiencia en la toma de decisiones. El nombramiento de Santos responde precisamente a esa necesidad: garantizar que la coordinación de los organismos estatales quede bajo una sola autoridad con capacidad real de ejecución.
Tres distribuidoras y un gabinete bajo un solo mando
Con su nueva función, Santos asume también la coordinación directa de las tres empresas distribuidoras estatales que operan en el país:
- Edeeste — distribución en la región Este del país.
- Edenorte — distribución en la región Norte.
- Edesur — distribución en la región Sur.
Estas tres empresas son responsables del suministro eléctrico para una parte mayoritaria de la población dominicana y han sido históricamente el punto más crítico del sistema, tanto por sus pérdidas técnicas y no técnicas como por sus desequilibrios financieros. La concentración de su supervisión en una sola figura busca agilizar las decisiones operativas y reducir los tiempos de respuesta ante problemas estructurales.
Paralelamente, Santos liderará el Gabinete de Energía, el órgano encargado de sincronizar las políticas y acciones de las distintas instituciones que integran el sistema energético nacional. Este rol de coordinación interinstitucional es clave en un contexto donde las decisiones sobre generación, transmisión y distribución involucran a múltiples entidades con agendas y presupuestos propios.
Lo que revela esta decisión sobre la estrategia energética del Gobierno
La reorganización no ocurre en el vacío. El Gobierno de Abinader ha identificado el sector eléctrico como uno de los ejes prioritarios de su gestión, con objetivos concretos que incluyen la reducción de pérdidas en las distribuidoras, el fortalecimiento financiero del sistema, la expansión de redes y la integración progresiva de energías renovables. Alcanzar esas metas requiere una cadena de mando clara y sin duplicidades, algo que el esquema anterior no garantizaba plenamente.
La apuesta por Joel Santos como eje central de esa cadena refleja la confianza del Ejecutivo en un funcionario que ya conoce la arquitectura institucional del sector desde adentro. Su trayectoria al frente del Ministerio de Energía y Minas le otorga un mapa detallado de los nudos burocráticos y los actores clave, lo que podría traducirse en una implementación más ágil de las políticas energéticas. El reto, no obstante, es proporcional a la concentración de poder: los resultados en el sector eléctrico serán, a partir de ahora, responsabilidad directa de una sola figura. Más información sobre la estructura del sistema energético dominicano está disponible en el sitio oficial del Ministerio de Energía y Minas.

