Con el inicio del año escolar 2026-2027 a pocos días de distancia, miles de maestros salieron a las calles en diferentes puntos del país para exigir respuestas concretas al Ministerio de Educación (Minerd). La presión no es nueva, pero esta vez llegó con fecha límite: el lunes 24 de agosto, cuando los estudiantes deben volver a las aulas. La ADP exige que los compromisos asumidos por las autoridades educativas se conviertan, por fin, en acciones reales.
La Gran Concentración Azul que sacudió al Minerd
La jornada de protesta, convocada por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), arrancó a las 10:00 de la mañana con docentes vestidos de azul concentrados en las sedes de los distritos educativos de todo el país. En el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, las 16 seccionales del gremio se dieron cita en el Parque Independencia en lo que denominaron la “Gran Concentración Azul”, una movilización que combinó simbolismo y presión política en partes iguales.
El gremio fue enfático en aclarar que las protestas no implican una paralización del calendario escolar. Las familias dominicanas pueden estar tranquilas: los docentes estarán presentes en las aulas el lunes 24 de agosto, según confirmó la propia organización. La movilización, en ese sentido, no es un paro, sino una advertencia.
Eduardo Hidalgo, presidente de la ADP, fue directo al señalar que estas concentraciones son consecuencia del supuesto incumplimiento de compromisos previamente asumidos por las autoridades educativas. Su mensaje al Minerd fue claro: es momento de pasar de la conversación a la ejecución de soluciones concretas para los problemas que enfrenta el magisterio dominicano.
Lo que ADP exige: deudas, traslados e infraestructura en deterioro
El pliego de demandas presentado por la ADP abarca varios frentes que, según el gremio, llevan meses sin resolverse. Entre los reclamos más urgentes figura el pago de los montos retroactivos correspondientes a la Evaluación del Desempeño Docente (EDD), un proceso que ha generado fricciones por la lentitud con que se revisan las calificaciones obtenidas por los educadores. A esto se suma la exigencia de mayor transparencia y consenso en los procesos de traslado de docentes, un tema que históricamente ha sido fuente de conflictos dentro del sistema.
En materia de infraestructura, el panorama que describe la ADP es preocupante. Hidalgo detalló que las necesidades incluyen:
- Habilitación de laboratorios escolares.
- Reparación y remozamiento de baños en mal estado.
- Finalización de comedores escolares pendientes de construcción.
- Intervención de planteles con deterioro estructural visible.
El presidente del gremio fue contundente al señalar que aquellos planteles que no estén en condiciones de operar permanecerán cerrados, y que esa responsabilidad recae directamente sobre el Ministerio de Educación. No es una amenaza, es una consecuencia lógica de la inacción, según la lectura del gremio.
La sobrepoblación estudiantil también figura en la lista de urgencias. La ADP advirtió que esta situación dificulta el desarrollo normal de las actividades académicas en varios centros, por lo que solicitaron la asignación de suficientes cupos y el nombramiento del personal de apoyo necesario para garantizar el funcionamiento adecuado de las escuelas.
El reloj corre: lo que viene si el Minerd no responde
Las movilizaciones no se limitaron a Santo Domingo. De forma simultánea, docentes vestidos de azul se concentraron en distintas localidades del país, convirtiendo la jornada en una demostración de fuerza nacional. La imagen de cientos de maestros uniformados en el mismo color, en el mismo horario, en diferentes provincias, fue el mensaje más elocuente que la ADP pudo enviar al Minerd.
El gremio anunció que seguirá supervisando las conversaciones con el Ministerio de Educación y los acuerdos alcanzados en las mesas de diálogo. Al mismo tiempo, advirtió que la respuesta de las autoridades será determinante para evitar que las diferencias escalen y afecten el desarrollo del año lectivo. La calidad del próximo año escolar, según la ADP, dependerá directamente de la capacidad del Minerd para atender de manera oportuna las necesidades acumuladas en los planteles.
Con el regreso de los estudiantes a pocos días, la atención se centra ahora en si el Ministerio de Educación de la República Dominicana y la ADP serán capaces de alcanzar acuerdos que aborden las demandas planteadas y aseguren el inicio del año escolar en condiciones dignas para docentes y alumnos. Las familias dominicanas, que esperan certezas, observan el diálogo con la misma expectativa que el gremio exige resultados: con urgencia.

