Rodrigo Hernández está a horas de convertirse en nuevo jugador del FC Barcelona. El club catalán y el Manchester City han alcanzado un acuerdo preliminar para el traspaso del capitán de la selección española, poniendo fin a semanas de negociaciones tensas que estuvieron a punto de descarrilarse por una diferencia de valoración entre ambas partes. El mediocampista, referente del fútbol europeo y ganador del Balón de Oro, deja la Premier League para regresar a La Liga en lo que se perfila como uno de los movimientos más relevantes del mercado de verano.
El acuerdo que nadie esperaba cerrar tan rápido
Las conversaciones entre el Barcelona y el City se extendieron más de lo previsto. El club inglés consideraba que el valor de Rodri superaba con creces los 60 millones de euros que el conjunto azulgrana puso sobre la mesa en un primer momento. La distancia entre posturas parecía insalvable, pero la voluntad del jugador de abandonar Manchester aceleró los tiempos. Finalmente, la operación se cerrará en torno a los 75 millones de euros, incluyendo variables consideradas de fácil cumplimiento, una cifra que ambos clubes han aceptado como justa para una transacción de este calibre.
El contrato que firmará Rodrigo Hernández con el Barcelona tendrá una duración de cuatro temporadas, lo que lo vinculará al club hasta bien entrada la próxima década. A pesar de que al jugador le restaban trece meses para quedar libre de su contrato con el City, el Barcelona decidió no esperar y apostar por incorporarlo ahora, una decisión que refleja la confianza del cuerpo técnico de Hansi Flick en el perfil del mediocampista, aunque reconoce que su posición en el esquema actual está bien cubierta. Las tres partes —jugador, Barcelona y City— trabajan para hacer el anuncio oficial a principios de esta semana, una vez se ultimen los últimos flecos administrativos de la operación.
Rodri ya había dado señales de su salida del City
El comportamiento del propio jugador en las últimas semanas dejó pocas dudas sobre su intención de marcharse. Rodrigo Hernández decidió no reincorporarse a los entrenamientos del Manchester City tras las vacaciones, aunque finalmente tuvo que desplazarse desde Madrid hasta Mánchester para presentarse ante el nuevo técnico del equipo, Enzo Maresca. Su presencia fue testimonial: no participó en el Community Shield, partido en el que el City sufrió una derrota contundente por 3-0 frente al Arsenal.
El encuentro evidenció las carencias del mediocampo citizen sin su capitán. Los goles de Calafiori, Havertz y Odegaard sellaron una goleada que expuso la dependencia del equipo hacia Rodri. La dupla formada por Elliott Anderson y Mateo Kovacic no logró cubrir el vacío que deja el internacional español, y el rendimiento colectivo del equipo estuvo muy por debajo de las expectativas. El resultado no fue solo una derrota en un torneo de pretemporada: fue una advertencia sobre lo que puede venir si el City no encuentra un sustituto a la altura.
El City acelera por Bouaddi y el Barcelona reordena su delantera
Ante la inminente marcha de su capitán, el Manchester City estudia acelerar la incorporación de Ayyoub Bouaddi, joven mediocentro del Lille que figura en los planes del club como el perfil más adecuado para cubrir la baja. La operación no está cerrada, pero la urgencia generada por la salida de Rodri ha empujado a la dirección deportiva a priorizar este movimiento en el mercado.
Por su parte, el Barcelona refuerza su línea media con una incorporación de primer nivel, pero afronta un panorama más complicado en la delantera. Las salidas de Lewandowski, Rashford y Ferran Torres al PSG han dejado un vacío ofensivo significativo que el club espera cubrir con la llegada de Julián Álvarez. Sin embargo, la negociación con el Atlético de Madrid se complica y no hay garantías de que la operación llegue a buen puerto. El Barça, en definitiva, gana músculo en el centro del campo con Rodrigo Hernández, pero sigue buscando respuestas en ataque para completar un proyecto que Flick quiere tener listo antes del inicio de La Liga.

