Un ataque ruso contra la estación de tren de Dnipró, en el este de Ucrania, dejó al menos 13 muertos y alrededor de diez heridos este miércoles, según confirmó Oleksandr Ganzha, jefe de la Administración Militar Regional. El golpe, ejecutado con un dron de propulsión a reacción, impactó directamente en uno de los andenes donde se encontraba un tren en servicio activo, convirtiendo una infraestructura civil en el escenario de una de las jornadas más cruentas de la guerra en semanas recientes.
Lo que revelan los detalles del ataque ruso en Dnipró
De acuerdo con el canal oficial de Ukrzaliznytsia, los Ferrocarriles de Ucrania, el proyectil impactó en el andén donde operaba el tren de la ruta Dnipró–Zaporiyia. Lo que agrava la tragedia es que, pese a que existía un aviso activo sobre un nivel elevado de peligro, había pasajeros y personal en el andén en el momento del impacto. Equipos de rescate, personal médico y fuerzas del orden acudieron de inmediato para atender a las víctimas.
El uso de un dron de propulsión a reacción marca una escalada en la precisión y el alcance de los ataques rusos contra infraestructura civil ucraniana. Las estaciones de tren han sido un objetivo recurrente a lo largo del conflicto, tanto por su valor logístico como por el impacto psicológico que generan en la población. El ataque en Dnipró no es un hecho aislado: forma parte de un patrón sistemático que Kyiv ha denunciado ante la comunidad internacional en repetidas ocasiones.
Zelenski exige sanciones más duras mientras Occidente afloja la presión
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque de “atroz” y lanzó una pregunta directa a Estados Unidos y la Unión Europea: ¿cuántos ataques terroristas más perpetrará Rusia mientras Occidente relaja las sanciones? La pregunta no es retórica. En días recientes, EE.UU. levantó sanciones al diésel ruso, mientras que la UE retiró de su lista de sancionados a los magnates Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman, dos de los oligarcas más cercanos al Kremlin.
Para Zelenski, la secuencia es inaceptable: cada concesión económica a Moscú se traduce, en el terreno, en más capacidad bélica y más ataques contra civiles. El mandatario enfatizó que las sanciones no deben aflojarse mientras persista la guerra y llamó a implementar medidas más severas de forma coordinada entre la UE, EE.UU. y el G7. Ucrania, subrayó, ha reiterado esta posición en múltiples foros internacionales sin obtener la respuesta que considera adecuada.
- EE.UU. levantó recientemente sanciones sobre el diésel ruso.
- La UE retiró a Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman de su lista de sancionados.
- Zelenski exige sanciones más duras coordinadas entre la UE, EE.UU. y el G7.
Cherníguiv: dos adolescentes muertos en otro ataque ruso simultáneo
La jornada no se limitó a Dnipró. Un segundo ataque ruso en el centro de Cherníguiv, ciudad ubicada al norte de Ucrania, cobró la vida de dos adolescentes, según reportó el Servicio Estatal de Emergencias (DSNS) a través de su canal oficial de Telegram. La simultaneidad de los ataques en distintos puntos del país subraya la amplitud geográfica de la ofensiva rusa y la vulnerabilidad de la población civil en zonas alejadas del frente de combate.
La muerte de menores en Cherníguiv añade una dimensión especialmente grave al balance del día. Cherníguiv fue una de las primeras ciudades en sufrir asedios intensos al inicio de la invasión en 2022 y, aunque logró resistir, continúa siendo blanco de ataques periódicos que mantienen a su población en estado de alerta permanente. Ambos episodios, el de Dnipró y el de Cherníguiv, refuerzan el argumento ucraniano de que la presión internacional sobre Rusia no solo no debe ceder, sino que debe intensificarse.

