Detención de seis individuos en conexión con narcotráfico
La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), en colaboración con el FBI y el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de New Haven, ha llevado a cabo la detención de seis personas implicadas en una red de narcotráfico y tráfico de armas que operaba en los estados de Connecticut, Nueva York y Nueva Jersey. Esta red es presuntamente liderada por un ciudadano dominicano que reside en la República Dominicana.
Detalles de los arrestos y acusaciones
El fiscal federal del Distrito de Connecticut, David X. Sullivan, informó sobre los arrestos que incluyen a:
- Manolin Vargas D’Olón, alias “Robelin”, de 30 años
- Giovanni Benoit, de 41 años
- Álvaro Pérez, de 40 años
- Anderson Amador Nova, de 35 años
- Ángel Vásquez, alias “Bebo”, de 36 años
- Andy Martínez, de 46 años
Los acusados supuestamente distribuían narcóticos y armas de fuego a través de múltiples redistribuidores en diversas ciudades del noreste de Estados Unidos. Como parte de la investigación, las autoridades realizaron más de 30 compras controladas, resultando en la incautación de más de un kilogramo de fentanilo, más de 200 gramos de metanfetamina y al menos 17 armas de fuego.
Los análisis de laboratorio del fentanilo mostraron que parte de esta sustancia estaba mezclada con bromazolam, una nueva benzodiazepina sintética asociada a sobredosis fatales. Se alega que el líder de la red afirmaba tener la capacidad de ordenar actos de violencia contra personas en Estados Unidos.
Un gran jurado federal de New Haven emitió el 9 de diciembre de 2025 una acusación formal que incluye 15 cargos contra los seis imputados, abarcando desde la conspiración para distribuir y poseer fentanilo y metanfetamina, hasta delitos relacionados con el tráfico ilegal de armas de fuego.
En caso de ser hallados culpables, Vargas D’Olón podría enfrentar una pena mínima de 10 años y hasta cadena perpetua, mientras que Benoit, Pérez y Amador Nova enfrentan penas mínimas de cinco años y máximas de hasta 40 años. Vásquez podría tener una pena máxima de 20 años, y los cargos por tráfico de armas implican penas adicionales de hasta 15 años por cada imputación.
Además, algunos de los acusados están acusados de conspiración para el tráfico de armas y otros cargos vinculados a la posesión ilegal de armas. El expediente judicial añade que en mayo de 2025, Vargas D’Olón había sido arrestado previamente por delitos de narcóticos, y un análisis de su teléfono celular incautado reveló contenido de pornografía infantil.
Los seis acusados comparecieron ante un tribunal federal, siendo Vargas D’Olón, Pérez, Amador Nova y Vásquez los que permanecen detenidos, mientras que Benoit y Martínez fueron liberados bajo fianza y se encuentran bajo arresto domiciliario. El fiscal Sullivan subrayó que una acusación formal no constituye una prueba de culpabilidad, y que todos los imputados deben ser considerados inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
Este caso forma parte de una iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) destinada a combatir organizaciones criminales transnacionales, el tráfico de drogas y armas, y delitos que involucren a menores a través de la colaboración interinstitucional a nivel federal.
Contexto de la operación
La red fue desarticulada en el marco de una operación más amplia que busca frenar el narcotráfico y el tráfico de armas en Estados Unidos, acciones que han cobrado relevancia en la lucha contra la criminalidad organizada.

