Germán Vargas Lleras, exvicepresidente de Colombia y una de las figuras más influyentes de la derecha política del país, falleció este viernes en Bogotá a los 64 años a causa de un tumor cerebral que lo acompañó durante casi una década. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a su entorno y por el propio presidente Gustavo Petro, quien lamentó su muerte en redes sociales.
Una vida marcada por la política y la adversidad
Nacido el 16 de febrero de 1962 en Bogotá, Vargas Lleras construyó una carrera política de largo aliento que comenzó en el Concejo de la capital y escaló hasta los más altos cargos del Estado. Estudió derecho en la Universidad del Rosario y acumuló una trayectoria que pocos políticos colombianos pueden igualar en extensión y diversidad de roles:
- Concejal de Bogotá
- Senador de la República durante cuatro periodos consecutivos
- Presidente del Senado entre 2003 y 2004
- Ministro del Interior y de Justicia
- Ministro de Vivienda
- Vicepresidente de Colombia entre 2014 y 2017
Su paso por el Senado estuvo marcado por una postura inflexible frente a los grupos guerrilleros. En 2002, las FARC le enviaron un libro bomba que le causó la pérdida de tres dedos de la mano izquierda, un episodio que lejos de apartarlo de la vida pública, pareció reforzar su determinación política. Era, además, nieto del expresidente liberal Carlos Lleras Restrepo, quien gobernó Colombia entre 1966 y 1970, lo que lo inscribía en una de las estirpes políticas más reconocidas del país.
Germán Vargas Lleras: el tumor que no detuvo su voz opositora
En 2016, mientras ejercía como vicepresidente bajo el gobierno de Juan Manuel Santos, Vargas Lleras recibió el diagnóstico de un tumor cerebral. La enfermedad lo sometió a múltiples cirugías, tanto en Colombia como en Houston, Estados Unidos, pero no logró silenciarlo. Continuó escribiendo como columnista en el diario El Tiempo y mantuvo una oposición activa y documentada al gobierno de Petro hasta sus últimas semanas de vida.
El 3 de marzo de este año compartió un video en sus redes sociales en el que repasó su trayectoria política, lo que generó especulaciones sobre una posible candidatura presidencial. Cinco días después, el 8 de marzo, en el contexto de las elecciones legislativas, volvió a pronunciarse públicamente para criticar la administración del presidente Petro. Esa combinación de enfermedad y activismo político definió su imagen en los últimos años: un hombre que no cedía terreno.
Lo que deja Vargas Lleras al país y a su familia
Líder del partido Cambio Radical, Vargas Lleras fue candidato presidencial en 2010 y nuevamente en 2018, sin lograr llegar a la Casa de Nariño. Sin embargo, su influencia sobre el espectro político de centro-derecha fue constante y su capacidad para articular oposición, reconocida incluso por sus adversarios. El presidente Petro, al conocer la noticia, destacó en su cuenta de X la seriedad con la que Vargas Lleras participaba en el debate político, un reconocimiento inusual entre figuras de bandos opuestos.
Le sobreviven su hija Clemencia y su nieto Agustín, cuyo nacimiento celebró públicamente el año pasado en sus redes sociales. Con su muerte, Colombia pierde a uno de los políticos más longevos en actividad, cuya figura seguirá siendo referencia obligada en cualquier análisis de la derecha colombiana contemporánea.

