El Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha convocado formalmente a los miembros de su Comité Nacional a una reunión que tendrá lugar el 21 de junio de 2026, a las 9:00 de la mañana, en el Hotel Sheraton de Santo Domingo. La cita no es un trámite menor: en esa sala se tomarán decisiones que definirán la arquitectura interna del partido gobernante durante el próximo ciclo político.
Lo que el Comité Nacional del PRM deberá resolver ese día
La convocatoria fue emitida en cumplimiento de la Ley No. 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, la Ley núm. 20-23 Orgánica del Régimen Electoral, y los artículos 18, 20, 25, 26, 45, 51, 152 y 153 de los Estatutos Generales del partido. Ese respaldo normativo no es un detalle burocrático: señala que cualquier acuerdo adoptado en esa sesión tendrá plena validez legal y vinculará a toda la estructura orgánica del PRM, desde sus instancias nacionales hasta sus representaciones en el exterior.
La agenda oficial contempla tres puntos centrales que, en conjunto, equivalen a una hoja de ruta para la renovación interna del partido. Cada uno de ellos tiene implicaciones directas sobre quiénes conducirán el PRM en los próximos años y bajo qué reglas lo harán.
- Reforma estatutaria: el Comité Nacional deberá aprobar y fijar la fecha de una Convención Nacional Extraordinaria, cuyo propósito exclusivo será conocer y aprobar la propuesta de reforma a los estatutos del partido.
- Modalidad electoral interna: se determinará el mecanismo mediante el cual se elegirán los cargos directivos del partido para el próximo período de dirección, una decisión que puede inclinar la balanza entre distintas corrientes internas.
- Convención Nacional Ordinaria: se aprobará y fijará la fecha de este proceso convencional, que abarcará la elección de cargos directivos a todos los niveles orgánicos, tanto en el país como en la diáspora, y culminará con una Asamblea Nacional Ordinaria de Delegados donde se proclamará a los dirigentes electos.
Por qué esta reunión sacude el tablero interno del PRM
Más allá del lenguaje estatutario, la reunión del Comité Nacional llega en un momento en que el PRM consolida su posición tras la reelección del presidente Luis Abinader y comienza a preparar su estructura para el horizonte electoral de 2028. Definir la modalidad de elección de sus directivos —si será por voto directo de militantes, por delegados o por algún esquema mixto— determinará qué sectores del partido tendrán mayor peso en la conducción futura.
La reforma estatutaria, por su parte, abre la posibilidad de actualizar las reglas del juego interno en un partido que ha crecido de forma acelerada desde su llegada al poder en 2020. Cualquier modificación aprobada en la Convención Extraordinaria rediseñará los equilibrios entre la cúpula histórica, los cuadros técnicos incorporados durante el gobierno y los nuevos liderazgos territoriales que han emergido en estos años.
El orden del día también contempla, de forma abierta, el tratamiento de “otras atribuciones legales y estatutarias que correspondan al Comité Nacional”, una cláusula que deja margen para que la reunión aborde asuntos adicionales si la dirección del partido así lo considera pertinente. Para conocer más sobre el marco normativo que regula estos procesos, puede consultarse la legislación vigente en el portal de la Junta Central Electoral, organismo rector del sistema de partidos en la República Dominicana.

