Con profunda gratitud y emoción, la servidora pública dominicana reafirmó su convicción de que invertir en los primeros años de vida de un niño es sembrar esperanza, oportunidades y un mejor futuro para toda la sociedad.
Ciudad de México.— Hay reconocimientos que van más allá de un título o una distinción académica. Son momentos que invitan a mirar el camino recorrido, agradecer a quienes han formado parte de él y renovar el compromiso con aquello que da verdadero sentido a una trayectoria de servicio.
Con ese sentimiento de gratitud, Yanett Yoselin Rodríguez Paulino, subdirectora de Gestión Institucional del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI), recibió la distinción de Doctor Honoris Causa, en reconocimiento a su trayectoria y aportes a la sociedad.
La distinción fue entregada en la Ciudad de México, ante una delegación magisterial de 30 países, en un encuentro donde la República Dominicana estuvo representada por la diputada Patricia Núñez, acompañada de 15 representantes de alto nivel vinculados a distintas áreas de la educación.
Para Rodríguez, este reconocimiento representa mucho más que un logro en su trayectoria. Es también una oportunidad para recordar que detrás de cada política pública, de cada decisión institucional y de cada esfuerzo por fortalecer la educación y la atención integral, existen vidas humanas, familias que depositan sus esperanzas en un futuro mejor y niños que merecen comenzar su historia con oportunidades.
Desde esa perspectiva, reafirmó que la primera infancia debe ocupar un lugar prioritario en el corazón de las políticas públicas, porque los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo de las capacidades, los aprendizajes y las oportunidades que acompañarán a cada ser humano.
Al expresar su agradecimiento, Rodríguez reconoció al Dr. Marcelino Muñoz Sánchez, presidente de la Fundación Marcelino Muñoz, y a su representante en la República Dominicana, Dra. Indhira Eliot. Asimismo, extendió su gratitud a las instituciones mencionadas en la comunicación del reconocimiento: Gandhi Mandela Foundation, Consorcio Educativo Marcelino Muñoz, World Advanced University (WAU), Colegio de Monterrey e Instituto Río Bravo.
Una distinción que renueva el compromiso de servir
Más allá de la satisfacción personal, Rodríguez aprovechó este momento para compartir una reflexión que considera esencial: una sociedad demuestra cuánto valora su futuro en la manera en que cuida, protege y acompaña a sus niños desde sus primeros años de vida.
Para ella, hablar de inversión en la primera infancia no significa referirse únicamente a presupuestos, programas o indicadores. Significa hablar de dignidad, de igualdad de oportunidades y de la posibilidad de que cada niño, independientemente de las circunstancias en las que nazca, pueda desarrollar plenamente sus capacidades.
«Recibo esta distinción con inmensa gratitud y un renovado compromiso de servicio. Una nación que invierte en el desarrollo integral de su primera infancia apuesta por su futuro: por mejores oportunidades para sus ciudadanos, una economía más productiva y una sociedad más cohesionada. Esa inversión debe sostenerse como prioridad de Estado, más allá de los períodos de gobierno», expresó.
Su reflexión también pone de manifiesto una visión que trasciende los períodos gubernamentales: cuidar la primera infancia no debe depender de circunstancias políticas, sino constituir un compromiso permanente de la nación con sus futuras generaciones.
En ese sentido, destacó la importancia de comprender que la atención integral durante los primeros años de vida no constituye simplemente un gasto social, sino una inversión estratégica que fortalece el capital humano, contribuye al desarrollo económico y ayuda a construir sociedades más justas y solidarias.
La gratitud como punto de partida
Rodríguez reafirmó que los reconocimientos adquieren su verdadero significado cuando se traducen en mayores responsabilidades, más sensibilidad frente a las necesidades de las personas y una voluntad renovada de contribuir al bienestar colectivo.
Por ello, reiteró su compromiso de continuar promoviendo políticas públicas de calidad, con continuidad y evaluación de resultados, que permitan avanzar hacia una atención cada vez más efectiva e inclusiva para la primera infancia.
La distinción recibida en México se convierte así en un motivo de agradecimiento, pero también en un recordatorio del propósito que acompaña su vocación de servicio: contribuir, desde la gestión pública, a que más niños y niñas tengan la oportunidad de crecer, aprender y desarrollar su potencial.
Porque, al final, el verdadero valor de un reconocimiento no está solamente en el honor de recibirlo, sino en todo el bien que puede inspirar a seguir haciendo por los demás.
Yanett Yoselin Rodríguez Paulino en la actualidad ocupa el cargo de Subdirectora de Gestión Institucional del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI)


