Yayo Sanz Lovatón, ministro de Industria, Comercio y Mipymes, firmó el pasado 25 de agosto un Memorando de Entendimiento (MOU) con la Arizona Commerce Authority en Phoenix, Arizona, sellando una alianza que busca insertar a la República Dominicana en una de las industrias tecnológicas más estratégicas del mundo: la fabricación de semiconductores. El acuerdo, alcanzado en el marco de una misión público-privada del MICM, abre una ventana de oportunidad para que el país compita en la cadena de valor global de la alta tecnología.
Lo que revela el acuerdo entre Sanz Lovatón y Arizona
Durante la ceremonia de firma, Yayo Sanz Lovatón subrayó que el talento dominicano representa la ventaja competitiva más sólida para integrarse en esta industria. Su argumento central apunta a la necesidad de articular tres actores clave: el gobierno, el sector privado y las instituciones educativas. Esa triada, según el ministro, es la que puede traducirse en empleos especializados, capacidades técnicas exportables e inversión extranjera de alto valor agregado.
Desde el lado estadounidense, Sandra Watson, presidenta y CEO de la Arizona Commerce Authority, calificó la alianza como estratégica. Watson destacó que la República Dominicana ofrece una combinación difícil de replicar: infraestructura logística consolidada, zonas francas operativas, capital humano disponible, estabilidad democrática y un entorno pro-empresa. En su lectura, el país caribeño puede convertirse en una extensión competitiva de la manufactura estadounidense de alta tecnología, un rol que cobra especial relevancia en un contexto global de relocalización de cadenas de suministro.
Una delegación que mezcla academia, capital y gestión
La misión dominicana no viajó sola ni improvisada. La delegación que acompañó al ministro incluyó perfiles del sector privado y académico con peso específico en sus respectivos campos:
- Dr. Marino Auffant, representante del ámbito académico.
- Carlos León Bisonó, presidente de ASX Capital.
- Eliza Sánchez, directora ejecutiva de ALTIO SAFI.
Uno de los ejes centrales del MOU es precisamente el desarrollo del talento a través de la colaboración educativa y laboral entre ambos territorios. El acuerdo también establece un marco formal para fortalecer cadenas de suministro, ampliar oportunidades de comercio e inversión y construir alianzas estratégicas de largo plazo. Como parte de la agenda en Arizona, la delegación visitó MacroTechnology Works, una instalación de investigación de la Arizona State University especializada en semiconductores y tecnología avanzada, lo que da una dimensión concreta al tipo de colaboración que se proyecta.
La ENFIS y el peso real de las zonas francas dominicanas
Este acuerdo no surge en el vacío. Se inscribe en la Estrategia Nacional de Fomento a la Industria de Semiconductores (ENFIS), el marco de política pública mediante el cual la República Dominicana busca identificar y ocupar nichos específicos dentro de la cadena global: ensamblaje, prueba y empaquetado de semiconductores, segmentos que no requieren las inversiones masivas de la fabricación de obleas, pero que generan empleo calificado y divisas de forma sostenida.
Los números respaldan la ambición. El país cuenta con 858 empresas en zonas francas que generan más de 200,000 empleos directos y registran exportaciones superiores a US$8,600 millones. Esa base instalada es el argumento más poderoso que Yayo Sanz Lovatón llevó a la mesa en Phoenix. Arizona, por su parte, no es un interlocutor menor: es uno de los ecosistemas de semiconductores más dinámicos de Estados Unidos, con presencia de gigantes como TSMC e Intel, lo que convierte este MOU en una conexión directa con el núcleo de la industria global.
El reto ahora es pasar del papel a la operación. Los memorandos de entendimiento son marcos habilitadores, no garantías de inversión. La velocidad con que la República Dominicana concrete programas de formación técnica, certifique talento y ofrezca condiciones competitivas determinará si esta alianza se traduce en fábricas, empleos y exportaciones, o queda como un hito diplomático más en la agenda del MICM.

