El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) intensifica su ofensiva regulatoria contra el sector informal de combustibles. El ministro Eduardo Sanz Lovatón anunció el cierre de tres estaciones de combustibles ubicadas en Padre Las Casas, Villa Vásquez y Las Matas de Santa Cruz, todas por incumplir los requisitos legales vigentes. La medida no es un hecho aislado: forma parte de una cadena de operativos que el MICM cierra con decomisos millonarios y allanamientos a instalaciones clandestinas en varias provincias del país.
Lo que revelan los operativos del CECCOM en todo el país
Detrás de los cierres hay un despliegue institucional de mayor alcance. El Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM), brazo operativo del ministerio, ejecutó recientemente intervenciones simultáneas en San Juan de la Maguana y San Cristóbal, donde fueron decomisados combustibles y mercancías por un valor cercano a los dos millones de pesos. Los operativos combinaron supervisión técnica con presencia de otras instituciones del Estado, lo que evidencia una coordinación interinstitucional que va más allá de una simple inspección rutinaria.
En paralelo, en San Cristóbal, el CECCOM intervino el establecimiento comercial conocido como “Randy Comercial” como parte de las acciones de supervisión. La intervención se enmarca en el mismo patrón: detectar puntos de venta que operan al margen de la normativa y que representan un riesgo tanto para los consumidores como para la competencia formal del sector.
Sabaneta: el allanamiento que expuso una red clandestina
El caso más revelador de esta ronda de operativos ocurrió en Sabaneta, donde el CECCOM realizó un allanamiento en una estación que funcionaba de forma completamente irregular. En el lugar fueron hallados y decomisados dos tanques metálicos subterráneos de 5,000 galones cada uno, además de equipos adicionales que habían sido deliberadamente ocultados. El valor total del decomiso ascendió a RD$1,136,150, y todos los productos fueron trasladados bajo custodia militar hasta la sede del CECCOM.
La existencia de tanques enterrados y equipos escondidos apunta a una operación diseñada para evadir la fiscalización durante un período prolongado. Este tipo de infraestructura no se instala de un día para otro, lo que sugiere que la estación clandestina llevaba tiempo activa antes de ser detectada. El hallazgo refuerza el argumento del ministerio de que la supervisión periódica no es suficiente y que se requieren operativos de inteligencia para desmantelar estas redes.
“La legalidad es seguridad”: la postura del MICM ante el sector
Sanz Lovatón resumió la filosofía detrás de estas acciones con una frase directa: “la legalidad es seguridad”. La declaración no es retórica. Una estación de combustibles que opera sin cumplir los requisitos legales no solo evade impuestos o competencia desleal, sino que puede representar un riesgo físico real para las comunidades donde se instala, al carecer de los estándares técnicos de almacenamiento y despacho que exige la normativa dominicana.
El MICM cierra estos establecimientos amparado en las facultades que le otorga la legislación vigente, y el patrón de los últimos operativos indica que la presión regulatoria no se concentra en una sola región, sino que abarca desde el Cibao hasta el sur y el suroeste del país. Para conocer más sobre el marco normativo que rige el sector, puede consultarse la página oficial del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes.
- Padre Las Casas: estación cerrada por incumplimiento normativo.
- Villa Vásquez: estación cerrada por incumplimiento normativo.
- Las Matas de Santa Cruz: estación cerrada por incumplimiento normativo.
- Sabaneta: allanamiento con decomiso de dos tanques subterráneos de 5,000 galones y equipos ocultos. Valor: RD$1,136,150.
- San Juan de la Maguana y San Cristóbal: operativos con decomisos cercanos a los RD$2,000,000.
- San Cristóbal (“Randy Comercial”): intervención por supervisión de comercio irregular.
El conjunto de estas acciones dibuja un mapa de irregularidades que el MICM cierra de forma progresiva, provincia por provincia. La pregunta que queda abierta es si la capacidad operativa del CECCOM será suficiente para sostener este ritmo de fiscalización en el tiempo, o si los cierres y decomisos son apenas la punta visible de un problema estructural más profundo en la cadena de distribución de combustibles en la República Dominicana.

