El Colegio Médico Dominicano (CMD) activó este martes el paro en hospitales públicos de todo el país, una medida de presión que suspende consultas externas y cirugías electivas en el sistema nacional de salud. El presidente de la institución, Luis Alberto Peña Núñez, confirmó la paralización durante una entrevista en el programa Despierta con CDN y fue enfático en descartar cualquier lectura política detrás de la acción: “Esta no es una lucha caprichosa del Colegio Médico; es una defensa de la dignidad de los profesionales de la salud y de la calidad de atención médica para la población dominicana más vulnerable”.
Por qué el CMD decidió llevar el paro en hospitales hasta sus últimas consecuencias
Peña Núñez explicó que la medida responde a una acumulación de reclamos que las autoridades sanitarias han ignorado de forma sistemática. El detonante inmediato es la ausencia de respuestas concretas del Gobierno ante una agenda de demandas que el sector médico lleva planteando desde hace años. “No podemos seguir operando en estas condiciones”, advirtió el dirigente, subrayando que la paralización cuenta con el respaldo de un número significativo de centros de salud en todo el territorio nacional.
Entre las exigencias centrales que motivaron la huelga se encuentran las siguientes:
- Un reajuste salarial sustancial para los médicos en ejercicio activo dentro del sistema público.
- La aprobación de pensiones equivalentes al 100 % del salario para el personal de salud que se retire.
- La solución a la escasez crónica de insumos médicos, equipos y medicamentos en los hospitales públicos.
- Una revisión detallada de los códigos y tarifas de honorarios médicos ante las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS).
- Una ampliación real de las coberturas para los afiliados al sistema de salud.
La denuncia sobre la escasez de insumos resulta especialmente grave en el contexto de hospitales que atienden a la población más vulnerable del país. Según Peña Núñez, la falta de materiales básicos no es un problema coyuntural sino una crisis estructural que compromete la calidad del servicio de forma cotidiana.
Lo que sí funcionará: emergencias, UCI y pacientes ya ingresados
A pesar de la contundencia de la medida, el CMD estableció con claridad los límites del paro en hospitales para garantizar que ningún paciente en situación crítica quede desatendido. Peña Núñez fue preciso: “Las áreas de emergencia, las unidades de cuidados intensivos (UCI) y la atención continua a los pacientes ya ingresados funcionarán con normalidad y con el personal disponible en cada turno”.
Esto significa que las consultas externas programadas y las cirugías electivas quedan suspendidas de forma temporal, mientras que los servicios de urgencia y los cuidados intensivos mantienen su operación habitual. La distinción busca minimizar el impacto sobre los pacientes más graves al tiempo que maximiza la presión sobre las autoridades para que abran un canal de negociación real.
El presidente del Colegio Médico Dominicano cerró su intervención con un llamado directo al Gobierno a establecer un diálogo que resuelva la situación de fondo y ponga fin a las paralizaciones recurrentes. La pelota, en este momento, está en la cancha de las autoridades sanitarias.
Un conflicto histórico que el paro en hospitales vuelve a poner sobre la mesa
La huelga de este martes no surge en el vacío. El sector salud dominicano arrastra una larga historia de reclamos por mejores condiciones salariales y de servicio que nunca han encontrado una solución definitiva. Cada paralización ha terminado con acuerdos parciales que, con el tiempo, se diluyen sin que las reformas estructurales lleguen a materializarse. El paro en hospitales de hoy es, en ese sentido, tanto una medida de presión inmediata como un síntoma de un sistema que sigue sin resolver sus tensiones más profundas. La respuesta del Gobierno en las próximas horas determinará si esta vez el desenlace será diferente.

