Los productores garantizan que el suministro de arroz en la República Dominicana está asegurado y no existe riesgo de desabastecimiento. Así lo afirmaron representantes de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), quienes señalaron que el país dispone de inventarios suficientes para cubrir la demanda del mercado hasta marzo del próximo año, incluso en un contexto de sequía y presiones económicas sobre el sector.
Los números que respaldan la tranquilidad del mercado
Marcos Rodríguez, presidente de Fenarroz, reveló que actualmente existen más de seis millones de quintales de arroz almacenados en el país. A esa cifra se sumarán aproximadamente cinco millones y medio de quintales adicionales provenientes de la cosecha en curso, gracias a los buenos rendimientos registrados en los campos productivos. La combinación de ambos volúmenes configura un escenario de estabilidad que, según los propios productores, aleja cualquier amenaza de escasez en el corto plazo.
El productor Iván Tió Pimentel añadió que la sequía no ha impactado de manera significativa la producción en la Línea Noroeste, una de las principales zonas arroceras del país. Además, destacó que las importaciones de arroz permanecen paralizadas, lo que fortalece directamente la comercialización del producto local y protege los ingresos de los agricultores dominicanos frente a la competencia externa.
Por qué la mano de obra haitiana es clave para la seguridad alimentaria
Sin embargo, el panorama no está exento de tensiones. Ambos representantes del sector advirtieron que los altos costos de producción y la creciente escasez de mano de obra constituyen los principales desafíos que enfrenta la industria arrocera en la actualidad. En ese sentido, lanzaron un llamado directo al Gobierno dominicano para que establezca un mecanismo formal que permita regularizar la situación migratoria de los trabajadores haitianos que laboran en los arrozales.
La petición no es menor: según los productores, esta fuerza laboral es fundamental para sostener las operaciones en el campo y, por extensión, para garantizar la seguridad alimentaria del país. Sin trabajadores suficientes para las labores de siembra, mantenimiento y cosecha, los volúmenes de producción que hoy generan tranquilidad podrían verse comprometidos en ciclos futuros. La regularización, argumentan, no es solo una medida humanitaria, sino una necesidad estructural del agro dominicano.
- Más de 6 millones de quintales de arroz almacenados actualmente.
- Cosecha en curso aportará aproximadamente 5,5 millones de quintales adicionales.
- Inventarios proyectados para cubrir el mercado hasta marzo del próximo año.
- Importaciones de arroz paralizadas, favoreciendo la producción local.
- Llamado al Gobierno para regularizar trabajadores haitianos en los arrozales.
El reclamo de los productores se enmarca en un debate más amplio sobre la dependencia estructural de la agricultura dominicana de la mano de obra migrante. Sectores como el arrocero, el bananero y el cafetalero han señalado en repetidas ocasiones que sin una política migratoria laboral clara, la producción nacional queda expuesta a interrupciones que ningún inventario puede compensar indefinidamente. La Secretaría de Estado de Agricultura ha sido señalada como el organismo llamado a liderar esa coordinación interinstitucional.
Por ahora, los productores garantizan estabilidad en el suministro de arroz y piden que el Estado actúe con la misma urgencia que ellos han demostrado en el campo. La cosecha avanza, los silos están llenos, pero el reloj de la mano de obra corre en sentido contrario.

