Juan Garrigó asumió este fin de semana la Secretaría General del Partido Revolucionario Moderno (PRM) con un mensaje que mezcla ambición electoral y llamado a la cohesión interna. Su juramentación, celebrada durante la XXIV Convención Nacional Ordinaria “Orlando Jorge Mera”, marcó el inicio de una nueva etapa institucional para el partido gobernante, con la mirada puesta en las elecciones de 2028.
Lo que Garrigó prometió desde el primer día
Desde el estrado, el nuevo secretario general no se limitó a agradecer la confianza depositada en él. Garrigó trazó una hoja de ruta clara: fortalecer la participación de la militancia, tender puentes entre el Gobierno y la ciudadanía, y gestionar con madurez las diferencias internas que inevitablemente surgen en cualquier organización política de escala nacional.
“Es nuestro deber ser el puente entre las necesidades de la ciudadanía y las soluciones gubernamentales”, afirmó durante su intervención, en una frase que resume el rol que él mismo se asigna dentro de la estructura del partido. También hizo un llamado explícito a mantener canales de comunicación abiertos con las bases: “Debemos escuchar a cada compañero y construir soluciones para nuestras comunidades. Si surgen diferencias, debemos manejarlas con madurez”.
El discurso de Garrigó reconoció además el trabajo silencioso de los militantes que operan en las comunidades, subrayando que el PRM se sostiene sobre la dedicación de sus bases territoriales, no solo sobre sus figuras nacionales.
Una convención que reconfiguró el liderazgo del PRM
La juramentación de Juan Garrigó no fue el único movimiento relevante de la jornada. La XXIV Convención Nacional Ordinaria también ratificó a Luis Abinader como presidente del partido y designó a Deligne Ascención como vicepresidente ejecutivo, completando así una renovación amplia del liderazgo orgánico del PRM.
Entre los cargos y reconocimientos formalizados durante la convención destacan:
- Luis Abinader, ratificado como presidente del PRM
- Juan Garrigó, designado secretario general
- Deligne Ascención, nombrado vicepresidente ejecutivo
- Expresidentes y exsecretarios generales, incorporados a la Dirección Ejecutiva del partido
Abinader, por su parte, subrayó que la unidad interna es la condición indispensable para alcanzar nuevas victorias electorales. Ascención complementó ese mensaje al destacar que el proceso de renovación transcurrió sin incidentes, lo que, a su juicio, refleja la madurez política que ha alcanzado la organización.
El desafío real que enfrenta el nuevo secretario general
Asumir la Secretaría General del PRM en este momento no es una tarea menor. El partido llega a esta convención desde una posición de gobierno, lo que implica administrar simultáneamente las tensiones propias del poder y las expectativas de una militancia que ya empieza a posicionarse de cara a 2028. En ese contexto, el rol de Juan Garrigó adquiere una dimensión estratégica: no se trata solo de coordinar la estructura interna, sino de mantener cohesionada una organización que deberá competir en un ciclo electoral sin la ventaja del incumbente presidencial.
El propio Garrigó lo reconoció al cerrar su intervención: la valía del PRM se mide por su capacidad de unir fuerzas frente a los desafíos, y la unidad no es un valor decorativo sino el eje sobre el que descansa cualquier proyecto electoral viable. Con su llegada a la secretaría general, el Partido Revolucionario Moderno abre una fase en la que la integración de las bases y la articulación entre partido, Gobierno y ciudadanía serán los indicadores reales de su preparación para 2028.
