La Dirección de Infraestructura Escolar (DIE) ha intensificado la supervisión de las obras educativas en ejecución en Santiago con un objetivo claro: garantizar la entrega de nuevas aulas antes del inicio del próximo año académico. El ritmo de construcción y rehabilitación de planteles escolares está siendo monitoreado de cerca, y los plazos no admiten demoras.
Lo que revela la reunión en Santiago
Este lunes, el director de la DIE, Roberto Herrera, se reunió en Santiago con contratistas, supervisores y autoridades regionales para verificar el cumplimiento de los plazos establecidos en el marco del Plan “24/7-365”. Acompañado por el director regional de la DIE Cibao Norte, Alexis Sosa, Herrera analizó el avance de los proyectos y subrayó la importancia de la entrega oportuna de las aulas comprometidas.
La jornada no fue un encuentro aislado. Forma parte de un recorrido nacional que la institución lleva a cabo para asegurar la finalización de las infraestructuras escolares en todas las provincias del país. La presión institucional es real: las instrucciones vienen directamente del presidente Luis Abinader y del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps.
Durante la reunión se revisó el desempeño individual de cada contratista, el estado físico de las obras y los procesos de pago. Este último punto no es menor: Herrera dejó claro que la agilidad en los desembolsos es un factor determinante para mantener el ritmo de ejecución. Sin pagos a tiempo, las obras se detienen. Con pagos a tiempo, los plazos se cumplen.
La meta de nuevas aulas que define el verano
Las cifras que maneja la DIE son ambiciosas. La institución se ha trazado como objetivo entregar al menos 1,500 nuevas aulas en agosto y remozar más de 1,000 centros escolares antes del inicio del calendario académico. Estos números representan uno de los esfuerzos de infraestructura educativa más significativos de los últimos años en el país.
En cuanto a Santiago específicamente, Herrera afirmó que los trabajos avanzan según lo previsto y vinculó ese progreso directamente al cumplimiento de los pagos a los contratistas. La ecuación es simple: flujo de caja garantizado equivale a obras en marcha.
- Entrega de al menos 1,500 nuevas aulas prevista para agosto
- Remozamiento de más de 1,000 centros escolares en todo el país
- Seguimiento continuo en todas las provincias hasta el inicio del año escolar
- Revisión del desempeño de contratistas, estado de obras y procesos de pago
Tras la reunión, Herrera y Sosa realizaron un recorrido de inspección por varios centros educativos de la región para comprobar con sus propios ojos la evolución de las obras. Este tipo de verificación en campo es parte del protocolo del Plan “24/7-365”, que busca eliminar los márgenes de incumplimiento mediante supervisión directa y constante.
El compromiso de la Dirección de Infraestructura Escolar con la entrega de nuevas aulas y rehabilitaciones antes del inicio del año escolar no es solo una promesa institucional: es una condición para que miles de estudiantes dominicanos encuentren un entorno adecuado el día que crucen la puerta de su escuela por primera vez en el nuevo ciclo académico.

