El destacamento policial de la calle 17 en San Cristóbal vuelve a estar en el centro de la atención pública. Apenas dos semanas después de que Miguel Antonio Lucas Valenzuela muriera entre sus paredes —con un diagnóstico preliminar de leptospirosis que su familia rechaza— el Ministerio de Salud Pública confirmó esta semana la presencia de mpox confirmados entre personas detenidas en ese mismo recinto, activando un protocolo de emergencia epidemiológica que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias del país.
Los mpox confirmados que encendieron las alarmas
Este martes, el Ministerio de Salud Pública anunció la activación de un protocolo de vigilancia epidemiológica ante un brote de mpox en un destacamento policial de San Cristóbal. Aunque el comunicado oficial no identificó el recinto por su nombre, fuentes consultadas confirmaron que se trata del mismo lugar donde Lucas Valenzuela estuvo detenido antes de ser trasladado al Hospital Regional Juan Pablo Pina, donde falleció.
Según la Dirección General de Epidemiología (DIGEPI), la investigación inicial arrojó un total de nueve casos identificados: dos fueron confirmados mediante pruebas RT-PCR y siete permanecen bajo evaluación. Todas las personas afectadas se encuentran bajo detención, y hasta el momento no se ha detectado evidencia de transmisión comunitaria. El evento, según las autoridades, permanece circunscrito al interior del recinto policial.
La viruela símica, conocida como mpox, es una enfermedad viral que se transmite principalmente por contacto directo con lesiones cutáneas, fluidos corporales o superficies contaminadas. En espacios de reclusión, donde el hacinamiento y las condiciones sanitarias deficientes pueden facilitar su propagación, la detección temprana resulta crítica para contener cualquier brote.
Lo que revela el protocolo de respuesta activado
Ante la confirmación del brote, el Ministerio de Salud Pública desplegó un Grupo de Respuesta Rápida integrado por especialistas de tres instancias clave:
- La Dirección General de Epidemiología (DIGEPI)
- El Viceministerio de Gestión de Riesgos y Salud Ambiental
- La Dirección Provincial de Salud de San Cristóbal
El equipo está ejecutando una investigación epidemiológica que incluye búsqueda activa de nuevos casos, evaluación clínica de personas expuestas, toma de muestras para análisis de laboratorio y una revisión exhaustiva de las condiciones sanitarias del destacamento. Además, todas las personas que tuvieron contacto con los casos confirmados serán monitoreadas de forma continua hasta que se completen los seguimientos y se reciban los resultados pendientes.
Las autoridades también han reforzado las recomendaciones para mejorar las condiciones de higiene dentro del recinto, aunque no han detallado públicamente cuáles son las deficiencias específicas identificadas durante la inspección. Hasta la fecha, el Ministerio no ha reportado nuevos contagios vinculados a este evento.
El contexto que agrava la preocupación en San Cristóbal
La aparición de mpox confirmados en este destacamento no ocurre en el vacío. El recinto ya había sido señalado semanas atrás tras la muerte de Miguel Antonio Lucas Valenzuela, cuyo fallecimiento fue atribuido preliminarmente a leptospirosis —una enfermedad bacteriana asociada a condiciones de insalubridad y contacto con aguas contaminadas—. Sus familiares han cuestionado públicamente esa versión y exigen una investigación independiente que esclarezca las circunstancias reales de su muerte.
Salud Pública ha sido explícita en señalar que no existe relación establecida entre el fallecimiento de Lucas Valenzuela y los casos de mpox ahora confirmados. Sin embargo, la coincidencia de dos eventos sanitarios graves en el mismo espacio físico y en un período tan corto de tiempo ha intensificado las preguntas sobre el estado real de las instalaciones y el nivel de atención médica que reciben las personas detenidas en ese recinto.
La situación pone sobre la mesa un debate más amplio sobre las condiciones de salubridad en los centros de detención del país. Mientras las autoridades aseguran que el brote de mpox está bajo control y sin evidencia de propagación fuera del destacamento, la comunidad y los familiares de los detenidos aguardan con inquietud los resultados de laboratorio que terminarán de definir el alcance real de este episodio.

