El caso Jet Set entra en una fase decisiva: las familias de las 236 personas que murieron tras el desplome del techo de la discoteca el 8 de abril de 2025 han comenzado a presentar ante el tribunal sus demandas de indemnización, que oscilan entre RD$50 millones y RD$100 millones por cada víctima. El juicio a los propietarios del establecimiento avanza cada viernes en la Cuarta Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, bajo la dirección del juez Franni González, y las cifras que se manejan en sala reflejan la magnitud de una tragedia que conmocionó al país.
Las cifras que revelan el peso del caso Jet Set
Las pretensiones económicas presentadas por los abogados de las víctimas no son uniformes. Algunos representantes legales mantienen las cifras originales consignadas en las querellas, mientras que otros han ajustado sus demandas en el transcurso del proceso. Hay incluso abogados que todavía no han expuesto sus pretensiones ante el juez, lo que indica que el cuadro completo de las indemnizaciones reclamadas aún no está cerrado.
El universo de afectados que litigan en este proceso es amplio: los representantes legales no solo actúan en nombre de los familiares de los fallecidos, sino también de más de cien heridos que sobrevivieron al colapso estructural y de varias familias que sufrieron pérdidas directas esa noche. La mayoría de estos abogados se han sumado formalmente a la acusación del Ministerio Público, reforzando el frente penal contra los imputados.
Los acusados son Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca, quienes enfrentan cargos de homicidio involuntario. La defensa tendrá la oportunidad de refutar los argumentos una vez que todos los abogados de las víctimas hayan concluido sus exposiciones, en una dinámica procesal que el juez González ha organizado con sesiones fijas los viernes por la tarde.
Lo que la fiscalía asegura que demostrará en el juicio
Wilson Camacho, titular de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, ha sido categórico en sus declaraciones públicas: las pruebas reunidas por la fiscalía demostrarán la responsabilidad de los acusados y desmantelarán los argumentos de la defensa. Según Camacho, la causa directa de la tragedia fue la negligencia en el diseño y el mantenimiento del techo del local, una falla estructural que, a su juicio, era previsible y evitable.
Esta línea acusatoria es central para el caso, porque el delito de homicidio involuntario exige demostrar que los propietarios actuaron con imprudencia o descuido, no con intención. Si la fiscalía logra acreditar que el estado del techo era conocido o debía serlo, y que no se tomaron medidas correctivas, el argumento de la defensa sobre la imprevisibilidad del colapso perdería sustento ante el tribunal.
El juicio al caso Jet Set se perfila como uno de los procesos penales más complejos y seguidos de los últimos años en República Dominicana, no solo por el número de víctimas, sino por las implicaciones que tendrá sobre la responsabilidad civil y penal de quienes operan establecimientos de entretenimiento masivo. Las audiencias continuarán los viernes, con la reanudación prevista a las 3:00 de la tarde, mientras el país aguarda un veredicto que marcará un precedente en materia de seguridad estructural y rendición de cuentas. Más información sobre el proceso puede consultarse a través del Poder Judicial de la República Dominicana.

