El Consejo Nacional de Educación (CNE) aprobó este jueves, de forma unánime y en sesión extraordinaria, una iniciativa del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, orientada a actualizar y fortalecer las políticas y protocolos institucionales contra la violencia de género, intrafamiliar y sexual en el sistema educativo dominicano. La decisión convierte a la escuela en un eje central de la respuesta del Estado frente a uno de los problemas más persistentes del país.
Los datos que impulsaron la decisión
Durante la sesión, se presentaron cifras que evidencian el impacto directo de la violencia en la población en edad escolar y en jóvenes egresados del sistema educativo. Ante esa realidad, De Camps argumentó que el Ministerio de Educación no puede seguir tratando este fenómeno como un asunto exclusivo de seguridad pública, sino que debe abordarlo como un desafío pedagógico y de desarrollo humano.
El ministro subrayó que, después de la familia, la escuela es el principal espacio de socialización y formación del individuo. Desde esa premisa, propuso que los centros educativos funcionen como redes de contención y entornos seguros donde los estudiantes puedan desaprender la violencia antes de que se consolide como patrón de conducta.
Lo que cambia con el nuevo protocolo contra la violencia de género
La actualización aprobada por el CNE contempla un conjunto de medidas concretas que transformarán la forma en que el personal educativo detecta y gestiona situaciones de riesgo. Entre los cambios más relevantes se encuentran:
- Dotar a docentes, orientadores y personal administrativo de herramientas estandarizadas para identificar cambios de comportamiento, agresividad, aislamiento o señales físicas de abuso.
- Capacitaciones continuas y obligatorias en educación afectivo-sexual, resolución pacífica de conflictos y primeros auxilios psicológicos.
- La creación de un sello o certificación ministerial para los centros que cumplan con las capacitaciones y demuestren eficacia en la aplicación de los protocolos.
- El establecimiento de canales directos con organismos como el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de Interior y Policía, el Ministerio Público, la Policía Nacional y el CONANI.
- Una normativa de discrecionalidad para garantizar el manejo confidencial de los casos, proteger a los menores de represalias y evitar la revictimización.
Este conjunto de medidas fue socializado con todos los miembros del CNE antes de su aprobación, lo que garantiza que la implementación cuente con el respaldo institucional necesario para avanzar con coherencia en los distintos niveles del sistema.
Por qué intervenir ahora marca la diferencia
De Camps cerró su intervención con un argumento que resume la filosofía detrás de la iniciativa: actuar en la etapa formativa es la única manera de romper el ciclo de la violencia, contribuir a salvar vidas y formar individuos capaces de cumplir el contrato social. La apuesta no es reactiva, sino preventiva, y sitúa al Ministerio de Educación en un rol que va más allá de la instrucción académica.
La sesión también incluyó la juramentación de Jorge Asjana, rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), como nuevo miembro del CNE, sumando así una voz universitaria al organismo que acaba de respaldar esta política de protección frente a la violencia de género en las aulas dominicanas.
