El Congreso Nacional de la República Dominicana acumula nueve años sin avanzar de forma efectiva en las leyes pendientes que la Constitución de 2010 ordenó crear o actualizar. A pesar de declaraciones reiteradas, compromisos públicos y la promulgación de decenas de normas en el último ciclo legislativo, el marco constitucional sigue incompleto, con más de 60 reservas de ley sin resolver y un plazo que vence en julio de 2028.
Lo que revelan nueve años de promesas sin resultado
Desde 2017, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, ha anunciado en múltiples ocasiones su intención de realizar un levantamiento exhaustivo para determinar la cantidad exacta de legislación pendiente. Ese diagnóstico nunca se concretó. En una entrevista reciente, Pacheco indicó que el Poder Legislativo planeaba colaborar con oficinas de abogados para abordar un conjunto de leyes complementarias, a partir del 27 de febrero de 2026, fecha de inicio de la primera legislatura ordinaria de ese año. Sin embargo, el ciclo parlamentario de 2026 concluyó el 27 de julio sin resultados tangibles en este aspecto.
El patrón se repite: anuncios de acción, formación de comisiones y, al cierre del período, silencio. Pacheco también señaló que, junto a su par en el Senado, Ricardo de los Santos, acordaron la incorporación de juristas especializados para trabajar en el tema, en cumplimiento del mandato constitucional que fija el 26 de julio de 2028 como fecha límite para la aprobación de todas las legislaciones pendientes. La pregunta que queda en el aire es si esta vez el compromiso tendrá seguimiento real.
Las leyes pendientes que el Congreso no ha podido votar
El diagnóstico más reciente disponible data de 2017, cuando una comisión de la Cámara de Diputados identificó un universo de 222 leyes ordenadas por la Constitución, de las cuales solo 114 habían sido aprobadas hasta esa fecha, dejando 108 pendientes. Hoy se estima que quedan más de 60 por aprobar, lo que refleja un avance parcial pero insuficiente frente a la magnitud del mandato constitucional.
De las 18 iniciativas priorizadas por aquella comisión, únicamente dos lograron aprobarse: la Ley del Régimen Electoral y la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos. Entre las que siguen esperando votación se encuentra la reforma a la Ley de Seguridad Social, una de las más sensibles para la ciudadanía. Pacheco ha subrayado que se crearían tantas comisiones como fueran necesarias para abordar el rezago, pero la arquitectura institucional no ha sido suficiente para traducir esa voluntad en legislación aprobada.
- Más de 60 reservas de ley pendientes de aprobación
- Reforma a la Ley de Seguridad Social sin votación
- Plazo constitucional: 26 de julio de 2028
- Última reforma constitucional: octubre de 2024, que generó nuevas obligaciones legislativas
La reforma constitucional de octubre de 2024 añade una capa adicional de complejidad: al modificar la Carta Magna, se activaron nuevas necesidades de actualización legislativa que se suman al inventario ya existente de leyes pendientes.
El contexto que matiza, pero no absuelve
El actual Congreso, dominado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, ha logrado reducir de forma significativa la mora legislativa en comparación con las legislaturas anteriores encabezadas por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). La promulgación de 58 leyes en el último año legislativo fue presentada como un logro institucional, y en términos cuantitativos representa un ritmo superior al de períodos previos.
Sin embargo, el volumen de leyes aprobadas no equivale necesariamente a avance en las reservas constitucionales. Muchas de esas 58 normas pueden corresponder a legislación ordinaria no vinculada al mandato de 2010. La distinción importa: el Congreso Nacional no solo tiene la responsabilidad de legislar, sino de completar el marco jurídico que la propia Constitución exige. Nueve años después, ese mandato sigue siendo una deuda pendiente con el Estado de derecho dominicano, y el reloj corre hacia 2028 con las leyes pendientes aún sin resolver.

