El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó este miércoles un ultimátum directo a los grupos armados que operan en Cundinamarca: tienen menos de una semana para someterse a la justicia antes de que asuma el poder el 7 de agosto. La advertencia, pronunciada ante el gobernador del departamento y más de un centenar de alcaldes, marcó el tono de lo que será su política de seguridad: sin negociaciones, sin treguas y con las Fuerzas Militares como primer instrumento de respuesta.
El ultimátum que sacude a los grupos armados de Cundinamarca
Las palabras de De la Espriella no dejaron margen para la ambigüedad. “Bandido que no se someta, lo vamos a dar de baja. Luego no digan que no se los advertimos”, declaró al concluir un encuentro con el gobernador Jorge Rey y 116 alcaldes del departamento, en el marco de los llamados “empalmes territoriales”, reuniones previas al inicio formal de su mandato.
El mensaje se dirige específicamente a tres organizaciones con presencia confirmada en la región, según el propio presidente electo:
- El Frente de Guerra Urbano Nacional del Ejército de Liberación Nacional (ELN)
- Las disidencias de las FARC lideradas por Alexander Díaz, alias Calarcá
- El grupo Oliverio Isaza Gómez, perteneciente al Clan del Golfo
De la Espriella fue categórico al descartar cualquier salida diplomática con estas estructuras: en su gobierno, afirmó, “no habrá falsos procesos de paz”. La frase resume una ruptura deliberada con la estrategia de su predecesor y anticipa un cambio radical en la relación del Estado colombiano con la violencia armada organizada. “El 7 de agosto vuelve la autoridad”, sentenció, comprometiéndose a brindar respaldo total a las Fuerzas Armadas.
Nombramientos, economía y el primer mapa de su gobierno
Más allá del pulso con los grupos armados, el encuentro en Cundinamarca sirvió como escenario para una serie de anuncios que empiezan a definir el perfil de su administración. En materia económica, De la Espriella reconoció que su equipo aún no tiene un panorama completo de las finanzas públicas y que el 15 de septiembre informará sobre los proyectos de infraestructura que podrán ejecutarse. Sin embargo, señaló haber recibido respaldo del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para financiar iniciativas de inversión, lo que sugiere que la búsqueda de financiamiento externo será una pieza central de su estrategia fiscal.
En el frente institucional, el presidente electo realizó varios nombramientos de alto perfil durante el evento. La bióloga Sandra Bessudo fue designada como nueva directora de Parques Nacionales Naturales, mientras que Ricardo Ayerbe fue confirmado como presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). El concejal de Bogotá Marco Acosta, por su parte, dirigirá el Fondo Nacional del Ahorro (FNA).
También ordenó al futuro ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, iniciar el proceso para derogar las resoluciones que establecieron las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APA), una medida del gobierno saliente orientada a resguardar suelos agrícolas. La decisión anticipa tensiones con sectores ambientalistas y con quienes defienden esa política como un mecanismo de seguridad alimentaria.
Soacha entra al bloque de seguridad y Bogotá amplía su perímetro
Uno de los anuncios con mayor impacto territorial fue la inclusión del municipio de Soacha en el bloque de seguridad que coordinará su gobierno junto a Bogotá y otras grandes ciudades del país para combatir la criminalidad. La medida reconoce implícitamente que la frontera entre la capital y su municipio conurbado se ha convertido en un corredor crítico para el crimen organizado, y que cualquier estrategia de seguridad metropolitana que ignore esa realidad está condenada al fracaso.
Estas declaraciones se produjeron durante la segunda visita de De la Espriella a Bogotá desde su victoria electoral del 21 de junio y la primera desde que recibió oficialmente su credencial el 24 de julio. Con cada aparición pública, el presidente electo va trazando con mayor nitidez el contorno de un gobierno que apuesta por la firmeza como señal de identidad, y que llega al poder con un mensaje inequívoco para los grupos armados que operan en el centro del país: el tiempo se acaba. Para conocer más sobre la situación de seguridad en Colombia, puede consultar la información oficial de la Ministerio de Defensa Nacional de Colombia.

