Una explosión de tanque de gas en una fritura ubicada en el centro de San Francisco de Macorís (SFM) dejó este fin de semana un saldo trágico: la muerte de un niño de ocho años, una bebé en estado crítico y varios adultos heridos. El incidente, que sacudió a la comunidad, ocurrió cuando un cilindro de gas propano colapsó y se partió en dos, desatando una ola de fuego que alcanzó a empleados y clientes que se encontraban en el lugar en ese momento.
La muerte de Jadiel y el drama que no pudo evitarse
La víctima fatal fue identificada como Jadiel, de ocho años, quien perdió la vida en la unidad de quemados Thelma Rosario, ubicada en Santiago, adonde fue trasladado de urgencia tras el accidente. Los médicos no pudieron salvarle la vida: el pequeño presentaba quemaduras en el 70% de su cuerpo, una extensión de daño que compromete de forma irreversible las funciones vitales. Su muerte representa el desenlace más doloroso de una cadena de negligencias que aún está siendo investigada.
El hecho ocurrió en un establecimiento de frituras en pleno centro de la ciudad, un tipo de negocio de alta concurrencia donde la manipulación de cilindros de gas propano es parte de la operación diaria. Según los primeros reportes, el cilindro colapsó de forma repentina y se partió en dos, generando una explosión que no dio margen de reacción a quienes estaban cerca.
Una bebé grave y más heridos: el alcance real de la explosión del tanque de gas
Además de la muerte de Jadiel, la explosión dejó un cuadro de heridos que refleja la magnitud del accidente. Entre los más afectados se encuentran:
- Una bebé de aproximadamente un año, que permanece en estado grave bajo ventilación mecánica con quemaduras en el 30% de su cuerpo.
- Un adolescente de 13 años, quien se mantiene estable con lesiones de menor gravedad.
- Seis adultos heridos, entre empleados y clientes del establecimiento, que fueron trasladados a centros médicos en Santo Domingo para recibir atención especializada.
La bebé, cuyo estado genera mayor preocupación entre los médicos tratantes, requiere soporte respiratorio continuo. La ventilación mecánica a la que está sometida indica que las quemaduras comprometieron su sistema respiratorio, una complicación frecuente en explosiones de este tipo cuando la víctima se encuentra a corta distancia del punto de ignición.
El total de afectados asciende a nueve personas, entre ellas dos menores de edad en condición crítica o grave. La dispersión de los heridos entre Santiago y Santo Domingo evidencia que los sistemas locales de atención a quemados resultaron insuficientes para absorber la demanda generada por el incidente.
Lo que revela este accidente sobre el riesgo del gas propano en negocios informales
La explosión de un tanque de gas en un negocio de comida callejera no es un hecho aislado en la República Dominicana. Los cilindros de gas propano, cuando no reciben mantenimiento adecuado o son manipulados sin los protocolos de seguridad correspondientes, representan un riesgo latente en cualquier establecimiento que los utilice. La fractura del cilindro en dos partes, según los primeros reportes, sugiere un fallo estructural que pudo haberse prevenido con inspecciones periódicas.
Las autoridades aún no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las causas exactas del colapso del cilindro ni sobre posibles responsabilidades. Sin embargo, el caso reaviva el debate sobre la fiscalización de los negocios informales que operan con gas propano en zonas urbanas de alta densidad poblacional, donde una explosión puede afectar no solo a los trabajadores del local, sino también a transeúntes y clientes. La muerte de Jadiel y el estado crítico de la bebé son el recordatorio más duro de lo que está en juego cuando esa fiscalización falla. Más información sobre el manejo seguro de cilindros de gas puede consultarse en los recursos del organismo regulador competente o a través de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales.

