La generación Z no solo es la más conectada digitalmente, sino también la que más ha votado en la República Dominicana durante la última década. Así lo revela un estudio encargado por la Junta Central Electoral (JCE) y ejecutado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos a través de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), titulado Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior, elecciones 2024. El hallazgo desafía el lugar común de que los jóvenes se desentienden de las urnas.
Lo que revela el estudio sobre la generación Z y las urnas
El análisis abarca tres ciclos electorales —2016, 2020 y 2024— y examina el comportamiento de voto segmentado por cohortes generacionales. En ese período, la generación Z, compuesta por personas nacidas a partir de 1997, registró los porcentajes de participación más altos entre todos los grupos etarios estudiados. En 2016 alcanzó un 73% de participación, cifra que superó a los Baby boomers (69%), a la generación X (66%) y a los millennials (66%), e incluso a las generaciones de mayor edad.
El informe retoma un debate académico que lleva décadas sobre la mesa: la relación entre edad y participación electoral. Desde los años sesenta, los expertos han señalado que los jóvenes votan menos porque se encuentran en una etapa del ciclo de vida con menor experiencia política y una integración más limitada en las estructuras sociales adultas. Sin embargo, los datos dominicanos de 2016 contradicen esa tendencia clásica, posicionando a la generación Z como el grupo más activo en las urnas.
La caída generalizada que ninguna generación escapó
El dato más inquietante del estudio no es generacional, sino estructural. La participación electoral en el país cayó 15 puntos porcentuales entre 2016 y los dos comicios siguientes: de un 67% en 2016 a un 52% tanto en 2020 como en 2024. Esa contracción afectó a todas las generaciones sin excepción, aunque con intensidades distintas.
Los datos por cohorte ilustran la magnitud del retroceso:
- Nacidos antes de 1928: 42% en 2016, 15% en 2020, 12% en 2024.
- Nacidos entre 1928 y 1945: 63% en 2016, 38% en 2020, 38% en 2024.
- Baby boomers (1945-1964): 69% en 2016, 53% en 2020, 55% en 2024.
- Generación X (1965-1980): 66% en 2016, 52% en 2020, 54% en 2024.
- Millennials (1981-1996): 66% en 2016, 51% en 2020, 50% en 2024.
- Generación Z (desde 1997): 73% en 2016, 55% en 2020, 54% en 2024.
La generación Z sostuvo el liderazgo en 2016 y 2020, pero en 2024 quedó empatada prácticamente con los Baby boomers (55% frente a 54%), lo que sugiere que su ventaja relativa se está erosionando a medida que la abstención se instala como tendencia transversal.
Por qué el ciclo de vida ya no explica todo
El enfoque del ciclo de vida sostiene que la probabilidad de votar aumenta con la edad, conforme las personas se familiarizan con el sistema político y asumen roles propios de la vida adulta —empleo estable, propiedad, familia—. Bajo esa lógica, los jóvenes deberían ser los menos participativos. Que la generación Z haya encabezado la participación en 2016 obliga a revisar ese marco teórico en el contexto dominicano.
Una posible lectura es que las nuevas generaciones llegaron a las urnas con mayor motivación cívica o con una percepción más alta de que su voto podía cambiar algo. Otra es que los mecanismos de movilización —redes sociales, campañas digitales— funcionaron con especial eficacia entre ese segmento. El estudio, disponible a través de la Junta Central Electoral, no establece causalidades definitivas, pero abre una agenda de investigación que el país necesita con urgencia si quiere revertir una abstención que ya supera la mitad del padrón.

