El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) está cambiando la realidad de cientos de familias dominicanas a través de un programa que entrega dispositivos auditivos de forma gratuita a estudiantes del sistema público. Este año, más de 660 alumnos con deficiencias auditivas han recuperado parte de su capacidad de escucha, con lo que eso implica: volver a oír una voz, entender una clase, reintegrarse al mundo que los rodeaba en silencio.
Frank Marcos: lo que el silencio le quitó y INABIE le devolvió
A sus 14 años, Frank Marcos volvió a bailar, a jugar y a socializar con sus amigos. No era algo que diera por sentado: un complejo proceso de salud le había arrebatado gran parte de su audición, instalando un silencio que fue cerrando su mundo poco a poco. Su historia no es un caso aislado, pero sí uno de los más elocuentes para entender el alcance real de estas jornadas.
Fue durante una de las jornadas de salud auditiva organizadas por INABIE que Frank recibió su dispositivo. Desde entonces, voces y sonidos que habían desaparecido de su entorno comenzaron a regresar. Su madre, Marisela Ortiz, lo describe con una emoción que no necesita adornos: «Como madre me siento feliz, porque no todas las madres tienen la posibilidad de adquirir ese aparato». En esa frase cabe todo: el alivio, la gratitud y la conciencia de que este acceso no es la norma, sino la excepción.
Detrás de cada entrega hay un equipo especializado que trabaja de forma individual con cada estudiante para adaptar correctamente el auxiliar auditivo y acompañar el proceso de ajuste. No se trata de entregar un aparato y retirarse; la atención incluye orientación sobre el cuidado de la salud auditiva y un kit especializado para el mantenimiento de los equipos.
Deficiencias auditivas y el costo que pocas familias pueden asumir
El programa adquiere otra dimensión cuando se pone en contexto económico. Un auxiliar auditivo en el mercado privado puede costar entre 2,500 y 3,000 dólares, cifra que no incluye consultas médicas, estudios especializados ni el proceso de adaptación. Para la mayoría de las familias que asisten a estas jornadas, ese monto es simplemente inalcanzable. INABIE no solo cubre el dispositivo: absorbe todo ese proceso.
Los auxiliares auditivos entregados son 100 % digitales, diseñados para un uso cotidiano más sencillo y con una amplificación optimizada para niños y adolescentes. Esta especificidad técnica no es un detalle menor: un dispositivo mal calibrado para la edad del usuario puede ser tan inútil como no tenerlo. La adaptación individualizada que realiza el equipo de INABIE es, en ese sentido, parte esencial del valor del programa.
- Dispositivos auditivos 100 % digitales, adaptados por edad
- Orientación personalizada sobre salud auditiva
- Kit especializado para el mantenimiento de los equipos
- Proceso de adaptación individual con equipo especializado
- Cobertura de consultas y estudios sin costo para las familias
El impacto no se mide únicamente en el aula, aunque también allí es visible: los estudiantes beneficiados comprenden mejor las clases, participan con mayor confianza y reducen la brecha de aprendizaje que las deficiencias auditivas suelen generar cuando no se atienden a tiempo. Con estas acciones, INABIE reafirma su compromiso de acercar los servicios de salud a las comunidades educativas, apostando por la detección temprana como herramienta de desarrollo integral dentro del sistema educativo público.

