Las autoridades de tránsito y transporte terrestre de República Dominicana intensificaron sus operativos de control vial con la fiscalización de 28 vehículos pesados que circulaban sin los permisos requeridos. La acción conjunta del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) dejó un saldo total de 54 unidades retenidas y marcó un nuevo escalón en la política de tolerancia cero que impulsa el Gobierno dominicano.
Lo que revelan los números del operativo
Las cifras del operativo hablan por sí solas. De las 54 actuaciones registradas, la distribución de los vehículos retenidos refleja el alcance de las infracciones detectadas en distintos puntos del país:
- 15 patanas retenidas por incumplimiento de regulaciones de carga.
- 13 vehículos pesados sin autorización para circular.
- 26 motocicletas detenidas por violaciones al semáforo en luz roja.
Además, se levantaron 11 actas por circulación indebida en el carril izquierdo: siete fueron pagadas en el acto, permitiendo el despacho inmediato de los vehículos involucrados, mientras que cuatro permanecían pendientes de pago al cierre del operativo. Las fiscalizaciones se desarrollaron en el Gran Santo Domingo, la autopista Duarte y la autopista 6 de Noviembre, corredores de alta densidad vehicular y de carga en el país.
Vehículos pesados, el foco de la tolerancia cero
El control sobre los vehículos pesados no es una acción aislada. Responde a una directriz explícita del director ejecutivo del INTRANT, el mayor general retirado Juan Manuel Méndez García, quien anunció que estos operativos se incrementarán progresivamente a escala nacional. La lógica detrás de la medida es clara: los vehículos de carga que operan sin autorización representan un riesgo directo para la infraestructura vial y para la seguridad de los demás usuarios de la carretera.
Las retenciones se fundamentan en el incumplimiento de las regulaciones que rigen la circulación y operación de unidades de carga, y forman parte de un esquema preventivo que busca reducir infracciones antes de que estas deriven en accidentes o daños mayores a la red vial. La presencia simultánea de tres instituciones en un mismo operativo subraya el carácter interinstitucional de la estrategia.
El marco legal que respalda las acciones
Las intervenciones se amparan en dos instrumentos normativos fundamentales. El primero es la Ley Núm. 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, que establece el régimen general de circulación en el país. El segundo es el Decreto Núm. 258-20, que aprueba el Reglamento de Transporte de Cargas y define con precisión las condiciones bajo las cuales los vehículos pesados pueden operar en las vías dominicanas.
En el terreno, la operación fue ejecutada por un equipo de la Dirección de Supervisión y Control de Sanciones del INTRANT, apoyado por efectivos de la DIGESETT y técnicos del MOPC, quienes asumieron las tareas de supervisión y verificación del cumplimiento normativo. La coordinación entre estas tres entidades es, precisamente, uno de los elementos que las autoridades destacan como clave para garantizar la efectividad de los controles sobre los vehículos pesados que transitan a diario por las principales vías del país.

