Milagros Ortiz Bosch, jurista y exvicepresidenta de la República Dominicana, fue galardonada con el Premio Unidas por los Derechos de las Mujeres y la Democracia 2026, un reconocimiento que celebra trayectorias extraordinarias en la defensa de la igualdad y el fortalecimiento democrático en América Latina, el Caribe y Alemania. La ceremonia fue encabezada por Serap Güler, Ministra de Estado del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, en un acto que situó a la República Dominicana en el centro del debate global sobre los derechos de las mujeres.
Lo que revela el discurso de Ortiz Bosch sobre la democracia dominicana
Lejos de limitarse a agradecer el galardón, Ortiz Bosch convirtió su intervención en un acto de memoria colectiva. Recibió el premio en representación de todas las mujeres dominicanas y subrayó que la igualdad no es un complemento de la democracia, sino su fundamento. En ese marco, rindió homenaje a figuras históricas que pavimentaron el camino de la libertad y la justicia en el país:
- Mencía
- Rosa Duarte
- María Trinidad Sánchez
- Las hermanas Mirabal
- Mamá Tingó
Cada nombre evocado no fue un gesto retórico, sino una declaración política: la lucha por los derechos de las mujeres en la República Dominicana tiene raíces profundas y deudas históricas que aún se saldan. Ortiz Bosch también destacó el papel de las mujeres alemanas en la política y la defensa de la democracia, tendiendo un puente simbólico entre ambas tradiciones de resistencia cívica.
Una trayectoria que comenzó rompiendo barreras en el Senado
Milagros Ortiz Bosch no llegó a este reconocimiento internacional de forma repentina. Su debut político data de 1992, cuando se convirtió en la única mujer electa al Senado dominicano, un hito que marcó el inicio de una carrera construida sobre la ruptura de techos de cristal. Desde esa posición impulsó la creación de la Comisión de Mujeres Asesoras, un organismo que canalizó su visión legislativa hacia transformaciones concretas, entre ellas la Ley contra la Violencia Intrafamiliar y la Ley de Cuota Femenina, dos pilares del marco legal de protección a las mujeres en el país.
Su recorrido abarca desde la resistencia activa contra la dictadura de Trujillo hasta el ejercicio de la vicepresidencia de la República, y se extiende hasta su actual rol al frente de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG). Pocas figuras en la historia política dominicana pueden exhibir una continuidad tan sostenida entre el activismo, la legislación y la gestión pública.
El Premio Unidas y el reconocimiento que llega desde Alemania
El galardón es otorgado por la Red Unidas, fundada en 2019 con el objetivo de promover los derechos de las mujeres y la democracia a través de vínculos entre América Latina, el Caribe y Alemania. El premio no es una distinción honorífica de carácter simbólico: representa el reconocimiento explícito a contribuciones extraordinarias en la construcción de sociedades más igualitarias y sistemas políticos más robustos.
Que Milagros Ortiz Bosch sea la galardonada en la edición 2026 no sorprende a quienes han seguido su trayectoria, pero sí envía una señal clara hacia la región: el trabajo sostenido durante décadas, sin importar los cambios de gobierno ni los ciclos políticos, es la forma más duradera de transformación. En un contexto en que la democracia enfrenta presiones crecientes en múltiples latitudes, su figura emerge como un recordatorio de que los derechos conquistados requieren defensores permanentes, no solo en los momentos de crisis.

