El Partido Revolucionario Moderno (PRM) no logró reunir a los 62 miembros de su Comisión Ejecutiva en el encuentro programado para discutir el proceso de elecciones internas, que debía celebrarse con la presencia del presidente Luis Abinader. La cita fue pospuesta sin que se fijara una nueva fecha, dejando en suspenso una decisión que ya genera fricciones visibles dentro de la organización.
Lo que revela la reunión fallida del PRM
La incapacidad de convocar a la totalidad de la Comisión Ejecutiva no es un detalle menor: refleja la ausencia de un consenso sólido en torno a la propuesta que se pretendía discutir. Fuentes consultadas señalan que las razones de la posposición no fueron aclaradas oficialmente, pero el trasfondo apunta a resistencias internas frente a una iniciativa que busca modificar los estatutos del partido para alterar los períodos de las autoridades que se elegirían en 2026. A esto se suman las presiones de grupos que se oponen a cualquier fórmula que pueda favorecer el continuismo de las actuales autoridades partidarias.
El PRM atraviesa un momento de tensión interna precisamente porque se acerca la renovación de sus liderazgos y, en ese contexto, cada propuesta de cambio estatutario es leída con desconfianza por sectores de la militancia que exigen transparencia y participación de las bases en el proceso.
La propuesta que divide a la Comisión Ejecutiva
En el centro del debate se encuentra una iniciativa para reformar los estatutos del partido que contempla dos cambios concretos:
- Que el presidente y el secretario general electos en 2026 ejerzan sus cargos durante un año, en lugar de los cuatro que establece la norma vigente.
- Que los presidentes y secretarios generales a nivel provincial y municipal sean elegidos por un período de dos años.
La propuesta ha generado interpretaciones encontradas. Desde sectores críticos, se ha leído como un mecanismo encubierto para extender el mandato de las actuales autoridades, entre ellas José Ignacio Paliza y Carolina Mejía. Sin embargo, Antoliano Peralta Romero, secretario de Asuntos Jurídicos del PRM, salió al paso de esa lectura y la calificó de malinterpretación.
Peralta Romero fue enfático: lo que la propuesta plantea es, en realidad, reducir el período de las nuevas autoridades, no prolongar el de las actuales. Subrayó además que el PRM no tiene margen legal para extender mandatos sin violar sus propios estatutos y la Ley de Partidos Políticos, lo que convierte cualquier intento en esa dirección en una vía cerrada desde el punto de vista normativo.
Un partido que busca evitar el escrutinio de sus bases
Más allá de los tecnicismos estatutarios, lo que queda expuesto con esta reunión fallida es la dificultad del PRM para construir acuerdos internos en un momento políticamente sensible. La percepción de que la cúpula busca opciones para eludir la revisión directa de las bases alimenta el escepticismo dentro de la organización y complica el camino hacia unas elecciones internas que, en teoría, deberían fortalecer la legitimidad del partido de cara al ciclo electoral que se avecina.
La Comisión Ejecutiva deberá retomar esta discusión en una fecha aún por definir, pero el tiempo no juega a favor: mientras el debate interno se prolonga sin resolución, las tensiones acumuladas dentro del PRM seguirán creciendo.

