El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha sido citado como investigado por la Audiencia Nacional en el caso Plus Ultra, la causa que rodea el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea durante la pandemia. Su comparecencia está fijada para el martes 2 de junio y los cargos que se le imputan son tráfico de influencias, pertenencia a organización criminal y falsedad documental, una acumulación de delitos que convierte su situación procesal en una de las más graves que ha enfrentado un expresidente español en las últimas décadas.
Lo que desencadenó la citación: registros, empresas y dinero venezolano
El juez José Luis Calama, titular del juzgado que instruye la causa, convocó a Zapatero tras una operación de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que incluyó el registro de su oficina institucional en la calle Ferraz de Madrid, así como las sedes de tres empresas vinculadas a su entorno. La intervención no fue un movimiento aislado: forma parte de una investigación que lleva meses desenredando la red de relaciones financieras que habrían rodeado el rescate estatal a Plus Ultra.
Una de las empresas en el centro del escrutinio es Análisis Relevante SL, propiedad del empresario conocido como Julito, Martínez Martínez, descrito como amigo personal del expresidente. Según la investigación, esta sociedad habría recibido cientos de miles de euros de Plus Ultra en concepto de consultoría y, a su vez, habría transferido a Zapatero y a sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, un total de 661.000 euros por servicios de asesoramiento y comunicación online. La UDEF también registró la sede de Análisis Relevante en la calle Diego de León de Madrid, donde se habrían localizado documentos relevantes para la causa.
La segunda empresa bajo investigación es Inteligencia Prospectiva, de propiedad venezolana, que supuestamente habría realizado pagos para facilitar la obtención de contratos gubernamentales. Este vínculo abre una línea de investigación que conecta el caso directamente con el régimen de Caracas.
El caso Plus Ultra y el rastro del dinero chavista
El caso Plus Ultra no es únicamente una investigación sobre un rescate mal gestionado. Los investigadores están examinando si los fondos públicos inyectados en la aerolínea fueron utilizados, al menos en parte, para saldar deudas contraídas con empresas integradas en una red de blanqueo de capitales cuyo origen se remonta a Venezuela. Concretamente, la UDEF sospecha que parte del dinero procede de la venta de oro de PDVSA, la petrolera estatal venezolana, y de otros desvíos vinculados al entorno chavista.
La investigación apunta también a la cúpula directiva de Plus Ultra, en particular a su presidente y a su consejero delegado, a quienes se les atribuye haber desviado fondos del rescate estatal destinados a aliviar la situación financiera de la compañía. Al menos dos personas más están siendo investigadas en la misma causa: un banquero peruano y un abogado cuya identidad no ha sido revelada públicamente.
- Zapatero, citado como investigado por tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental.
- Análisis Relevante SL pagó 661.000 euros a Zapatero y sus hijas por asesoramiento.
- La UDEF registró la oficina de Zapatero en Ferraz y las sedes de tres empresas vinculadas.
- Inteligencia Prospectiva, de capital venezolano, habría pagado para obtener contratos públicos.
- El origen de los fondos investigados apunta a PDVSA y al entorno del régimen chavista.
La Audiencia Nacional tiene ahora sobre la mesa una causa que, de confirmarse los indicios, implicaría que el rescate a Plus Ultra no fue solo una decisión de política económica cuestionable, sino el engranaje de una operación financiera de alcance internacional. La comparecencia de Zapatero el próximo martes marcará un punto de inflexión en una investigación que ya ha sacudido los cimientos de la política española y que aún tiene muchos frentes abiertos.

